En una audiencia celebrada ante el Juzgado 86 Penal Municipal de Bogotá, la comunicadora Lina Marcela Castillo Nisperuza declaró que ha sufrido persecución y hostigamiento durante cuatro años, luego de denunciar públicamente al exconcejal de Bogotá y directivo de medios públicos Hollman Morris por presunto acoso sexual y laboral. Castillo relató que los ataques se han intensificado a través de redes sociales, incluso desde espacios como Contravía, y denunció la utilización de recursos públicos para respaldar la imagen de Morris, así como episodios de extorsión y sobornos en el municipio de Choachí.
La denuncia inicial de Castillo contra Morris se remonta a enero de 2019, cuando el entonces concejal capitalino fue señalado por presuntos hechos de acoso. Morris negó las acusaciones y presentó una denuncia por injuria y calumnia contra la comunicadora. En el desarrollo del proceso, el Juzgado 86 Penal Municipal precluyó las acusaciones por injuria y calumnia vinculadas a las manifestaciones públicas sobre acoso, al considerar que se trataba del ejercicio legítimo de la libertad de expresión y de la denuncia pública. No obstante, el juzgado mantuvo abierto un componente específico del expediente relacionado con una supuesta afirmación de que Morris habría atropellado a Castillo, causándole 15 días de incapacidad.
Reasignación del caso con enfoque de género
El caso fue reasignado a la fiscal tercera delegada ante la Corte Suprema de Justicia, Marcela Abadía, mediante la resolución No. 0-0061 del 23 de marzo de 2026. Esta decisión, adoptada por la Fiscalía General de la Nación, responde a las solicitudes de organizaciones sociales y de más de cien mujeres que pidieron aplicar un enfoque de género en la investigación. La fiscal general, Luz Adriana Camargo, ha señalado que el origen de la actuación penal está ligado directamente a las denuncias previas de acoso sexual y laboral presentadas por Castillo.
“No se lo deseo a nadie. Ha sido muy revictimizante hoy escuchar al señor Hollman Morris, sobre todo la forma de referirse hacia mí. Quienes están conectados hoy acá, incluso su propia familia, me han atacado en redes usando mis imágenes, mis fotografías personales de mis redes sociales para atacarme, incluso desde Contravía”.
Lina Marcela Castillo Nisperuza, comunicadora
En su testimonio, Castillo afirmó que no cuenta con esquema de protección ni con un trabajo público que le permita sostenerse, y denunció que ha sido víctima de una instrumentalización de los recursos públicos para defender el buen nombre de Morris. “He tenido que pasar por todo esto y aun así estar acá y seguir siendo señalada. Yo no vine aquí a revictimizarme, pero sí vine hoy a vivir la revictimización de lo que ha sido este proceso”, manifestó la comunicadora ante la jueza.
“¿Eso no es la instrumentalización del recurso público de este país para defender el buen nombre?”
Lina Marcela Castillo Nisperuza, comunicadora
El caso, que ha generado un amplio debate sobre la protección a las denunciantes de acoso y la aplicación de justicia con perspectiva de género, sigue su curso en la Fiscalía delegada ante la Corte Suprema. Mientras tanto, Castillo continúa enfrentando señalamientos y hostigamientos que, según su relato, se han prolongado por más de cuatro años desde que decidió alzar la voz contra quien fuera una de las figuras más visibles del Concejo de Bogotá.












