El número de colombianos en situación migratoria irregular en Estados Unidos se disparó un 144% entre 2019 y 2024, según un estudio del Migration Policy Institute (MPI), centro de análisis con sede en Washington D.C. La investigación, titulada «Población migrante no autorizada en Estados Unidos a mediados de 2024», revela que la cifra pasó de 182.000 a 444.000 personas en ese período, un incremento de 262.000 colombianos que refleja una tendencia regional acelerada.
El MPI elabora sus estimaciones a partir de encuestas y registros administrativos, incluyendo a personas con protección temporal como TPS, parole humanitario o solicitantes de asilo. El informe atribuye el aumento a la combinación de dificultades económicas, violencia, inestabilidad política y las mayores oportunidades para permanecer en Estados Unidos durante los procesos migratorios abiertos bajo la administración de Joe Biden. En total, la población migrante no autorizada en el país norteamericano alcanzó los 15,8 millones a mediados de 2024, más de 5 millones que en 2019.
Colombia, cuarto mayor crecimiento porcentual
Entre las diez nacionalidades con mayor presencia irregular, Colombia ocupa el cuarto lugar en crecimiento porcentual, solo superada por Nicaragua, Venezuela y Honduras. Además, es el segundo país de Sudamérica con mayor número de migrantes indocumentados en Estados Unidos, únicamente detrás de Venezuela. Con 444.000 personas, supera a naciones como Nicaragua, Brasil, Filipinas y Ecuador, aunque se ubica por debajo de México —que encabeza la lista con 5,5 millones—, Guatemala, Honduras, El Salvador y Venezuela. La participación de Sudamérica en el total de migrantes no autorizados se duplicó hasta alcanzar el 14%, un cambio significativo si se considera que hace poco más de una década la mayoría provenía de México.
El estudio se publica en un momento de endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos, con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025. El MPI advierte que la reducción de cruces fronterizos, el cierre de programas humanitarios y el aumento de las deportaciones bajo la nueva administración podrían frenar el crecimiento de la población irregular en 2025. A mediados de 2024, unos 6,3 millones de migrantes no autorizados contaban con alguna protección temporal contra la deportación, figuras que el informe califica como transitorias y vulnerables a cambios políticos.












