Al menos dos camiones cargados con explosivos detonaron en la madrugada del sábado 1 de agosto, aproximadamente a las 3:30 a.m., en las inmediaciones del Comando de Policía de Norte de Santander, en Cúcuta, dejando un saldo de once personas heridas. Ocho de los lesionados son integrantes de la fuerza pública y los tres restantes, civiles. La onda expansiva, que provocó al menos ocho explosiones consecutivas, se sintió en varios barrios de la ciudad, incluso a kilómetros del epicentro, y causó graves daños materiales como la ruptura de vidrios y afectaciones en edificaciones aledañas, entre ellas la Central de Abastos, Cenabastos, que fue cerrada para facilitar las labores de seguridad.
De acuerdo con las autoridades, el atentado habría sido perpetrado mediante el abandono premeditado de al menos uno de los vehículos frente a la sede policial, lo que desencadenó una secuencia de detonaciones secundarias y ráfagas de cilindros bomba. La explosión más potente se registró frente al Banco BBVA. Tras las detonaciones, también se reportaron disparos, lo que incrementó la zozobra entre los residentes de la zona. Unidades antiexplosivos mantienen acordonada el área para descartar la presencia de otros artefactos, mientras que videos ciudadanos que captaron el doble estallido y la onda expansiva impactando a quien grababa a distancia son utilizados como fuente para reconstruir la secuencia y apoyar la investigación.
Reacciones oficiales y recompensa
El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, se pronunció sobre los hechos y solicitó al Gobierno nacional el refuerzo inmediato de las operaciones de la Fuerza Pública, así como la adopción de medidas eficaces para contener la violencia en la región. Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana, George Quintero, expresó la solidaridad del departamento con los afectados.
«Expresamos nuestra solidaridad con los familiares de los 11 heridos, entre ellos 8 integrantes de la fuerza pública y 3 civiles, que dejó esta acción violenta. Nos solidarizamos con la policía de Norte de Santander por este hecho tan lamentable que sucedió en horas de la madrugada».
George Quintero, secretario de Seguridad Ciudadana
«He solicitado al Gobierno nacional el refuerzo inmediato de las operaciones de la Fuerza Pública y la adopción de medidas eficaces para contener la violencia en la región».
William Villamizar, gobernador de Norte de Santander
Quintero también informó que la Gobernación de Norte de Santander rechaza categóricamente este acto y ofrece una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que conduzca al esclarecimiento de los hechos violentos ocurridos en la madrugada del sábado. El atentado es atribuido a grupos criminales y las autoridades investigan la hipótesis del abandono premeditado de los explosivos.
Contexto de violencia en la región
Norte de Santander ha sido escenario de una violencia recurrente, con múltiples ataques contra la Fuerza Pública en los últimos meses. La detonación de las carrobombas en una zona comercial concurrida como la Central de Abastos, donde una vendedora ambulante de tintos que se dirigía a Cenabastos resultó gravemente herida y se encuentra en estado delicado, evidencia la gravedad de la situación y el impacto en la población civil. Las autoridades continúan las labores de investigación y seguridad para dar con los responsables de este ataque que ha conmocionado a la ciudad de Cúcuta.










