El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reveló que, durante el trimestre móvil abril-junio de 2026, el 54,5% de las personas ocupadas en Colombia se encontraban en condiciones de informalidad laboral. Esto significa que más de la mitad de los trabajadores del país no cotizan a seguridad social ni tienen garantizada una pensión. La cifra representa una disminución de 0,5 puntos porcentuales frente al mismo período de 2025, cuando la informalidad alcanzó el 55,0%.
El informe se publica en medio de la controversia generada por el decreto del Gobierno de Gustavo Petro que elevó el salario mínimo a 2 millones de pesos mensuales, un aumento del 23,7% bajo el concepto de «salario vital», y cuando la Reforma Laboral colombiana completa un año de ejecución. La medición del Dane abarcó el total nacional, 13 y 23 ciudades con sus áreas metropolitanas, así como centros poblados y zonas rurales dispersas.
En las 13 principales ciudades y sus áreas metropolitanas, la informalidad se situó en 40,7%, con una reducción de un punto porcentual frente al 41,7% del mismo trimestre de 2025, mientras que en las 23 ciudades y áreas metropolitanas la cifra alcanzó el 41,9%, lo que implica una baja de 1,1 puntos porcentuales respecto al 43,0% del año anterior. En contraste, los centros poblados y el área rural dispersa registraron el índice más alto: 83,2%, una disminución apenas de 0,1 puntos frente al 83,4% de 2025.
Brecha de género y tamaño de empresa
Al desagregar los datos por género a nivel nacional, la informalidad afectó al 56,7% de los hombres ocupados, 0,4 puntos menos que el 57,1% de 2025, y al 51,5% de las mujeres, con una reducción de 0,6 puntos frente al 52,1% del año anterior. En el ámbito de las 13 ciudades, la brecha se invierte: la informalidad femenina fue de 39,6% (1,4 puntos menos que el 41,0% de 2025), mientras que la masculina se ubicó en 41,7%, frente al 42,3% del mismo trimestre de 2025. Por tamaño de empresa, las microempresas concentran la mayor proporción de informalidad con un 84,8%, seguidas muy de lejos por las pequeñas empresas con 21,2%, las medianas con 4,9% y las grandes con apenas 2,3%.
Sincelejo encabeza, Bogotá registra el menor índice
Entre las ciudades, Sincelejo se posicionó como la capital con la mayor proporción de ocupados informales, mientras que Bogotá presentó el indicador más bajo. Las cifras por urbes se mantienen en niveles similares a los registrados en 2025, lo que sugiere una tendencia estable en la geografía de la informalidad en el país.
«Es claro que cuando la regulación pasa a ser muy estricta, el empresario corre el riesgo de la informalidad»
Andrés Monroy Fonseca, gerente de Servicios Legales y Tributarios de Crowe Co
El contexto regulatorio, marcado por el aumento del salario mínimo y la implementación de la Reforma Laboral, ha generado un intenso debate sobre su impacto en el empleo formal. El análisis de Andrés Monroy Fonseca, quien elaboró un estudio económico y financiero sobre la nueva ley, advierte que regulaciones demasiado rígidas pueden incentivar la informalidad, un fenómeno que, como muestran las cifras del Dane, sigue afectando a más de la mitad de la fuerza laboral colombiana y que presenta sus mayores desafíos en las microempresas y las zonas rurales del país.










