Falleció en Pereira mujer rescatada con vida tras 36 horas bajo escombros

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La tragedia que mantuvo en vilo a Pereira y a todo el Eje Cafetero durante más de un día tuvo un desenlace fatal en las últimas horas del 15 de agosto. Daniela Andrea Largo Sánchez, la mujer de 32 años que fue rescatada con vida tras permanecer 36 horas atrapada bajo los escombros de un edificio colapsado por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió la ciudad el pasado 10 de agosto, falleció en el hospital San Jorge. La noticia, confirmada por Noticias Caracol y Noticias RCN, ha consternado a la comunidad que seguía de cerca su evolución, pues al ser extraída de los escombros la víctima se encontraba lúcida, conversaba con los rescatistas y no presentaba fracturas visibles.

El deceso se produjo como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio y múltiples complicaciones médicas derivadas del largo periodo que pasó bajo el peso del concreto y el metal. Según relató su padre, Julio Largo, el deterioro comenzó casi de inmediato después del rescate, contradiciendo la aparente buena condición inicial. «Las cosas se complicaron desde la ambulancia. En la ambulancia me cuenta mi esposa de que desde ahí ella entró en una crisis y llegó acá al hospital en crisis, muy mal», declaró el padre, visiblemente afectado. El operativo de rescate, que duró aproximadamente siete horas, fue una maniobra de alta complejidad que incluyó la apertura de túneles y la perforación de placas de concreto, todo mientras la estructura se mantenía inestable.

La sombra del síndrome de aplastamiento

La causa de la muerte está directamente relacionada con una de las complicaciones más temidas en los rescates de larga duración. Su padre explicó que el brazo de Daniela quedó aprisionado por una puerta durante las 36 horas que estuvo sepultada. «En el momento que liberaron la mano, la sangre que estaba ahí retenida empezó a circular. Entonces esa sangre retenida causó daños en el cerebro, el corazón, riñones, hígado», explicó Julio Largo. Una vez en la ambulancia, la mujer sufrió una crisis que derivó en un paro cardiorrespiratorio. Los médicos lograron reanimarla tras 17 minutos de maniobras, pero su corazón quedó funcionando apenas al 20% de su capacidad. A esto se sumaron un cuadro de deshidratación grave, hipertensión, el compromiso de un pulmón y una afectación generalizada de órganos vitales. Los médicos incluso evaluaban la posibilidad de amputar el brazo afectado, que presentaba gangrena, pero el deterioro fue irreparable.

«Las cosas se complicaron desde la ambulancia. En la ambulancia me cuenta mi esposa de que desde ahí ella entró en una crisis y llegó acá al hospital en crisis, muy mal»

Julio Largo, padre de Daniela Largo

Durante los días anteriores, el alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, había confirmado que la paciente permanecía en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital San Jorge con pronóstico reservado. Sin embargo, el esfuerzo que la mantuvo con vida durante horas no fue suficiente. La historia de Daniela es también la de una búsqueda desesperada de su familia, que recorrió las calles del centro de Pereira con carteles impresos con su fotografía mientras intentaban dar con su paradero. «Con unos carteles que imprimió mi esposa y los dimos a conocer en el entorno en que ella se movía. Entonces nos decían: ‘Nosotros la vimos’, unos que sí la habían visto, otros que no», recordó su padre. Finalmente, fue un voluntario quien escuchó un sonido entre los escombros y alertó a los rescatistas, quienes iniciaron un delicado trabajo de remoción con maquinaria pesada para llegar hasta ella. Daniela, madre de un niño de 12 años a quien planeaba visitar en Manizales para celebrar su cumpleaños, se convierte así en una de las víctimas más emblemáticas de la tragedia que ha enlutado a la capital risaraldense.

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