Manizales activa las herramientas para la reconstrucción

Compartir en redes sociales

Alcaldía y Concejo Municipal acordaron un paquete de medidas que permitirán movilizar recursos propios, mientras se espera el respaldo extraordinario del Gobierno Nacional y ayuda internacional

La ciudad supera la fase más crítica de la emergencia provocada por el terremoto del 10 de agosto, pero comienza ahora una etapa más larga y compleja: recuperar viviendas, infraestructura y condiciones de vida.

Por Redacción de LA VEINTITRÉS

Manizales comienza a transitar hacia una nueva etapa después del terremoto del pasado 10 de agosto. La fase más crítica de la emergencia ha sido superada, pero la ciudad tiene por delante un desafío de mayores dimensiones y duración: la reconstrucción.

En ese proceso, la Administración Municipal y el Concejo de Manizales acaban de poner en marcha un conjunto de herramientas financieras y tributarias que permitirán comenzar a atender parte de las necesidades generadas por el sismo.

No significa que la emergencia haya terminado. Significa que la ciudad comienza a contar con instrumentos propios para avanzar mientras se concreta la llegada de los recursos extraordinarios que, de acuerdo con las disposiciones adoptadas por el Gobierno Nacional, deberán complementar el esfuerzo local.

Durante las sesiones extraordinarias convocadas para atender las consecuencias del terremoto, el Concejo Municipal aprobó un cupo de endeudamiento por $220.000 millones, destinado a la atención de la emergencia y a la reconstrucción de los sectores afectados.

De ese monto, $100.000 millones fueron incorporados al presupuesto municipal de 2026, con el propósito de comenzar a dinamizar las acciones dirigidas a las familias y zonas golpeadas por el movimiento sísmico.

A estos recursos se suma ahora un paquete de medidas tributarias orientadas a reducir cargas para los damnificados y facilitar los procesos de reconstrucción.

Menos cargas para quienes tienen que reconstruir

Una de las decisiones adoptadas fue la exoneración de estampillas para los recursos correspondientes al endeudamiento aprobado, con lo cual se busca evitar que este tipo de gravámenes reduzca la capacidad efectiva de inversión de los recursos destinados a la emergencia. Esto aplica para todos los contratos que se suscriban para la reconstrucción

El Concejo también aprobó la exoneración del impuesto predial para los predios afectados que deban ser demolidos, de manera que sus propietarios no continúen asumiendo el cobro correspondiente a construcciones que dejaron de existir mientras avanzan los trámites administrativos necesarios para actualizar la situación de los inmuebles.

La tercera medida apunta directamente a la reconstrucción: cero costos en el impuesto de delineación urbana para las propiedades que quedaron convertidas en lotes, una decisión orientada a facilitar que los propietarios puedan volver a construir sus viviendas.

Son medidas que no resuelven por sí mismas el problema, pero eliminan algunas de las cargas que podrían dificultar la recuperación de quienes perdieron o tuvieron graves afectaciones en sus viviendas.

Un esfuerzo que trasciende al Gobierno Municipal

El paquete aprobado tiene además una lectura institucional: frente a una emergencia de esta magnitud, la respuesta no puede depender exclusivamente de una administración.

El alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas Giraldo, reconoció al Concejo Municipal por la aprobación de las iniciativas presentadas por la Administración y destacó la importancia de contar con instrumentos financieros para avanzar en la atención y reconstrucción.

Desde el Concejo, el concejal Julián García advirtió que los recursos municipales serán importantes, pero no suficientes para atender toda la magnitud de las necesidades que deja el terremoto.

“Con seguridad esos recursos no van a ser suficientes”, señaló, al tiempo que planteó la necesidad de que se incorporen recursos del Gobierno Nacional y de la cooperación internacional.

La afirmación marca uno de los principales desafíos de esta nueva etapa: Manizales puede comenzar a moverse con recursos propios, pero la reconstrucción requerirá un esfuerzo mucho mayor y de carácter nacional e internacional.

La reconstrucción apenas comienza

El terremoto modificó en pocos minutos las condiciones de miles de familias y produjo afectaciones que van mucho más allá de los daños visibles en las edificaciones.

Ahora comienza una etapa que tendrá que ocuparse de la recuperación de viviendas, infraestructura, equipamientos, servicios y actividades económicas, pero también de acompañar a las familias que deberán reconstruir sus proyectos de vida.

Por eso, superar la fase crítica de la emergencia no puede confundirse con haber superado la emergencia.

La primera etapa estuvo marcada por la atención inmediata, la búsqueda de personas, la estabilización y la respuesta humanitaria. La que comienza ahora estará marcada por las decisiones, los recursos, la planeación y la capacidad de ejecutar la reconstrucción.

Manizales llega a esta nueva fase con una primera caja de herramientas: un cupo de endeudamiento de $220.000 millones, $100.000 millones incorporados al presupuesto de este año y un paquete de alivios tributarios para los afectados.

Pero esa caja tendrá que ampliarse.

Los recursos municipales deberán complementarse con los que lleguen de la Nación, las medidas extraordinarias que se adopten para atender las consecuencias del terremoto y los aportes que puedan provenir de la cooperación internacional.

El reto, por lo tanto, no termina con la aprobación de los Acuerdos.

Ahora comienza la reconstrucción. Y será allí donde la capacidad de coordinar esfuerzos, administrar recursos, establecer prioridades y mantener el acompañamiento a las familias afectadas pondrá a prueba a toda la institucionalidad de Manizales.

Gobierno Municipal y Concejo ya dieron un primer paso conjunto. El desafío que sigue es convertir esas herramientas en obras, soluciones y recuperación para una ciudad que todavía tiene mucho por reconstruir.

sos/

Sigue leyendo