En un gesto de cercanía espiritual y diplomática, el papa León XIV conversó telefónicamente durante veinte minutos con el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, la mañana del miércoles 2 de septiembre de 2026. La comunicación, establecida entre la Santa Sede y la Casa de Nariño, tuvo como único propósito expresar la solidaridad del pontífice con las familias afectadas por el terremoto que sacudió al país dos días antes. La Oficina de Prensa del Vaticano confirmó que durante el intercambio se abordó brevemente la situación del país y de las regiones más golpeadas por el sismo.
El papa León XIV, quien asumió recientemente el pontificado, quiso transmitir personalmente su respaldo al pueblo colombiano en medio de la tragedia. Según el comunicado oficial de la Presidencia de Colombia, el sumo pontífice envió «sus sentidas condolencias por las pérdidas humanas» y aseguró sus oraciones por las víctimas, sus familias y las comunidades afectadas. Asimismo, el mensaje papal incluyó un reconocimiento expreso a la labor de los equipos de rescate y del personal humanitario que trabaja en las zonas del desastre. El Gobierno colombiano calificó la llamada como «un importante gesto de fraternidad y esperanza».
El presidente Abelardo de la Espriella agradeció sinceramente las palabras del sumo pontífice y su valioso acompañamiento espiritual en este momento de dolor para la nación. En un breve comunicado leído desde la Casa de Nariño, el mandatario destacó que la ciudadanía se mantiene unida en la atención de la emergencia y en la posterior reconstrucción de las zonas afectadas. Aunque no se reportaron cifras oficiales de víctimas ni de daños materiales en la información difundida, la conversación reflejó la importancia del gesto pastoral como un canal de consuelo para un país de mayoría católica que enfrenta los estragos de un desastre natural. La comunicación entre el Vaticano y Bogotá se inscribe en la tradición de la Iglesia de ofrecer apoyo inmediato tras catástrofes, un vínculo que refuerza la histórica relación entre la Santa Sede y Colombia.










