EE.UU. reasigna $52 millones en ayuda militar a Colombia y otros tres países

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En una decisión que reconfigura las prioridades geográficas de la asistencia militar estadounidense, el Departamento de Estado notificó al Congreso el pasado 15 de septiembre de 2026 la reasignación de 52 millones de dólares del programa de Financiamiento Militar Extranjero (FMF, por sus siglas en inglés), fondos que originalmente estaban destinados a Eslovaquia, Macedonia del Norte, Túnez e Irak y que ahora serán dirigidos a Colombia, Ecuador, Perú y Panamá. La medida, impulsada por la administración del presidente Donald Trump y gestionada por el secretario de Estado Marco Rubio, obedece a la necesidad de financiar operaciones contra el narcoterrorismo, contribuir a la seguridad del Canal de Panamá e impedir que adversarios internacionales establezcan posiciones estratégicas en el hemisferio occidental, en una aparente referencia a la creciente influencia china en América Latina.

La notificación llega apenas una semana después de la visita de Marco Rubio a Barranquilla, donde el funcionario reafirmó el aumento sustancial de la cooperación en seguridad con el gobierno del presidente colombiano Abelardo de la Espriella. Precisamente, un día antes del anuncio, el 14 de septiembre, Colombia se incorporó oficialmente al Escudo de las Américas, una coalición regional de cooperación militar y de seguridad contra organizaciones narcoterroristas que fue anunciada por Donald Trump en marzo de 2026 durante una cumbre con líderes del Hemisferio Occidental. Este mecanismo permite el intercambio de inteligencia militar, la coordinación de operaciones contra cárteles y la posibilidad de solicitar ayuda entre los países miembros, incluido Estados Unidos.

Sin reparto oficial y en el marco de un paquete millonario

Aunque el monto total reasignado asciende a 52 millones de dólares, el Departamento de Estado no ha precisado cómo se distribuirán los recursos entre los cuatro nuevos beneficiarios. La decisión se enmarca, además, en un contexto más amplio de cooperación: en agosto de 2026, la administración Trump comunicó su intención de movilizar hasta mil millones de dólares para respaldar la seguridad en Colombia, una cifra que supera con creces los niveles actuales de asistencia militar que recibe el país cafetero. Aún no se ha confirmado si la parte que le corresponda a Colombia dentro de esta reasignación forma parte de ese paquete mayor. Durante su visita a Barranquilla, el secretario Rubio fue consultado precisamente sobre el origen de estos recursos y la necesidad de aprobación legislativa, a lo que respondió que el proceso involucra al Congreso, aunque aclaró que parte del dinero ya figuraba en el presupuesto anual estadounidense.

«Por ejemplo, ya hay fondos en nuestro presupuesto anual para la seguridad en Colombia. Esos fondos ya están ahí. Lo que estamos discutiendo ahora es cómo se asignarán esos fondos y qué necesidades específicas atenderán».

Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU.

La embajadora de Colombia en Estados Unidos, María Consuelo Araújo, sostuvo una conversación previa con Kristi Noem, la enviada especial para el Escudo de las Américas, para definir los asuntos que Bogotá impulsará con Washington. Por su parte, la reunión del Escudo de las Américas fue convocada por Noem y por Juan Pablo Segura, secretario adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, y estuvo orientada a avanzar en prioridades regionales compartidas en materia de seguridad. La Embajada de Colombia en Estados Unidos indicó que el objetivo de estas gestiones es «fortalecer los esfuerzos conjuntos contra las organizaciones narcoterroristas y promover la seguridad y estabilidad necesarias para impulsar la inversión, el crecimiento y la prosperidad».

El cambio de destino de estos fondos del programa FMF, que según datos del Departamento de Estado ha destinado aproximadamente el 80% de sus recursos en la última década a Oriente Medio, representa un giro significativo en la política exterior de seguridad estadounidense, desplazando recursos desde regiones como Europa y África hacia América Latina. La administración Trump ha priorizado en los últimos meses la lucha contra el narcotráfico y la influencia de actores externos en el hemisferio, y la adhesión de Colombia al Escudo de las Américas consolida una alianza estratégica que, según el gobierno de Abelardo de la Espriella, será clave para enfrentar los desafíos de seguridad que comparten ambas naciones.

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