El expresidente Gustavo Petro respondió con contundencia a la carta que un grupo de residentes del conjunto Sierras del Moral, ubicado en el norte de Bogotá, dirigió a propietarios e intermediarios para manifestar su oposición a que el exmandatario establezca allí su residencia. A través de su cuenta en la red social X, el exjefe de Estado defendió su derecho fundamental a vivir donde lo considere oportuno, señalando que como ciudadano colombiano goza de plena libertad para escoger su lugar de vivienda. La respuesta del exmandatario se da en un escenario de controversia pública, pues los vecinos del sector expresaron en un comunicado su preocupación ante la eventual llegada de Petro, aunque aclararon que no cuentan con documentación que confirme una negociación o contrato de arrendamiento, y que tampoco presentan esa posibilidad como un hecho consumado.
La misiva de los residentes, firmada a título personal, planteó la necesidad de adelantar una evaluación jurídica previa y documentada de las restricciones aplicables y de sus posibles efectos para las partes y la copropiedad. Entre los argumentos expuestos por los vecinos se destaca la inclusión del expresidente en el registro de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC, por su sigla en inglés), también conocida como Lista Clinton, así como consideraciones relacionadas con seguridad y convivencia. Los residentes también pidieron que se valoren medidas para el uso de zonas comunes, teniendo en cuenta la exposición pública del exmandatario y las amenazas que ha recibido durante su trayectoria política.
La defensa del expresidente en redes sociales
En su respuesta, Petro fue enfático al afirmar que su derecho a residir en cualquier lugar del territorio nacional no puede ser limitado por presiones de particulares. «Resulta que el expresidente de Colombia tiene derecho a vivir, es su derecho fundamental y nada le impide vivir en donde él quiera», escribió el exmandatario en su cuenta de X, donde también aprovechó para referirse a las versiones difundidas por el periodista Felipe Zuleta sobre una presunta compra de una vivienda de alta gama en el conjunto Arboreto, en el municipio de La Calera. Sobre este punto, Petro aclaró: «En este momento estoy construyendo una casa para mí, porque ya tenía una y, por divorciarme y por la ley, debo venderla para, con mis derechos sobre ella de acuerdo a la ley, pensar en una nueva casa». El exmandatario también cuestionó el papel de algunos medios y periodistas en la cobertura de este tema, al afirmar que «un estudiante de comunicación se avergonzaría de escuchar a periodistas ya viejos y maduros hablando en esta comunicación».
«Manifestamos nuestro desacuerdo con que una eventual operación se concrete sin una evaluación jurídica previa y documentada de las restricciones aplicables y de sus posibles efectos para las partes y la copropiedad»
Residentes del conjunto Sierras del Moral
El expresidente Gustavo Petro se encuentra en la búsqueda de una nueva vivienda en Bogotá tras finalizar su mandato presidencial, un proceso que se ha visto complejizado por su inclusión en la lista OFAC. Según explicó el propio Petro en sus publicaciones, tiene previsto utilizar su pensión para acceder a una residencia acorde con sus recursos y considera que su situación es completamente normal, pues responde a un proceso de divorcio y a su reciente retiro de la Presidencia. La controversia se ha convertido en un debate nacional sobre los derechos fundamentales de los expresidentes y los límites de las decisiones comunitarias cuando se ven confrontadas con las garantías individuales.










