La Superintendencia de Sociedades, mediante el auto número 2026-01-759994 expedido el 19 de octubre de 2026, autorizó a Franquicias y Concesiones S.A.S., la compañía operadora de la reconocida cadena de comida rápida Presto, a mantener en funcionamiento sus restaurantes, unidades de apoyo y planta de producción durante el proceso de liquidación judicial, con el objetivo de preservar el valor del negocio y facilitar su venta como una unidad económica productiva.
La decisión del ente de control se produce apenas seis días después de que, el 13 de octubre de 2026, se hubiera decretado la apertura formal de la liquidación judicial, un proceso que la propia empresa solicitó el 30 de septiembre de ese mismo año, tras reconocer que había perdido la hipótesis de negocio en marcha, que su flujo de caja se había desplomado y que había incumplido obligaciones posteriores al acuerdo de reorganización que le había sido aprobado en abril de 2026. En aquel entonces, dicho acuerdo buscaba preservar 694 empleos directos, pero finalmente las condiciones del mercado y las dificultades financieras resultaron insuperables para la compañía, que opera a nivel nacional y que abrió su primer restaurante en el barrio Chapinero de Bogotá en 1981.
Una ventana de oportunidad para vender la compañía en marcha
La autorización concedida por la Supersociedades no suspende ni revierte el proceso liquidatorio; la empresa solo conserva capacidad jurídica para realizar actos de conservación y liquidación de su patrimonio. Sin embargo, el permiso de continuidad temporal se extenderá hasta 20 días hábiles después de que quede en firme la calificación y graduación de créditos. Durante este periodo, la liquidadora designada tendrá la potestad de decidir qué establecimientos específicos se mantendrán activos, con la potestad incluso de reemplazar a trabajadores que renuncien en los puntos operativos y de contratar auditores zonales para supervisar el recaudo y las actividades comerciales.
En una comunicación dirigida a acreedores, proveedores, arrendadores y concedentes, Franquicias y Concesiones S.A.S. explicó que el objetivo de la medida es “mantener abiertos los restaurantes y la planta, conservar los empleos y, sobre todo, buscar la venta de la empresa en marcha como unidad económica productiva, que es la alternativa que mayor valor genera para el pago de todos los acreedores”. La compañía también solicitó expresamente que “los contratos de los puntos de venta y unidades de apoyo que siguen operando continúen vigentes mientras dure la autorización”.
“Mantener abiertos los restaurantes y la planta, conservar los empleos y, sobre todo, buscar la venta de la empresa en marcha como unidad económica productiva, que es la alternativa que mayor valor genera para el pago de todos los acreedores”
Franquicias y Concesiones S.A.S., comunicación a acreedores
Protección a trabajadores y garantías para acreedores
Uno de los aspectos más relevantes del auto es la autorización para destinar hasta el 5 por ciento de las deudas externas al pago de obligaciones laborales pendientes. Sobre este punto, la Superintendencia de Sociedades precisó que “se cubrirán primero las acreencias de quienes reciban menos de dos salarios mínimos, y el saldo se distribuirá proporcionalmente entre los demás trabajadores”. Además, todos los productos, servicios, cánones y compromisos causados a partir del 14 de octubre de 2026 serán tratados como gastos de administración y se pagarán con preferencia utilizando los ingresos operativos de los restaurantes que sigan funcionando.
La autorización también protege a los arrendadores, concedentes y proveedores vinculados a los establecimientos que permanezcan activos: no podrán terminar los contratos de forma unilateral invocando la liquidación judicial ni obligaciones anteriores, siempre y cuando la empresa pague puntualmente las nuevas deudas que se generen durante el periodo de continuidad. Por el contrario, las deudas laborales, facturas y cualquier otra obligación causada hasta el 13 de octubre de 2026 deberán ser presentadas como créditos mediante el formulario dispuesto dentro del plazo del aviso de apertura de la liquidación.
Hasta el momento no se ha reportado la existencia de compradores potenciales ni negociaciones concretas para la venta de la unidad económica, pero la decisión de la Supersociedades abre una ventana de tiempo clave para intentar concretar una transacción que, de materializarse, permitiría mantener en funcionamiento una de las marcas más emblemáticas de la comida rápida en Colombia y honrar en mayor medida las obligaciones con los acreedores.










