Manizales perdió más de 7.000 ocupados en el último año: comercio, restaurantes y transporte entre los sectores más afectados

Compartir en redes sociales

El más reciente informe del DANE revela que la población ocupada en Manizales y su área metropolitana pasó de 248.983 personas a 241.801 en el trimestre julio-septiembre de 2026. Al mismo tiempo, aumentó en más de 12.400 el número de personas por fuera de la fuerza laboral.

La construcción, la administración pública, la educación y la salud registraron incrementos en la ocupación. El impacto del terremoto del 10 de agosto plantea nuevos interrogantes sobre la dinámica del empleo local

Por Equipo de Redacción de LA VEINTITRÉS

El mercado laboral de Manizales presenta señales que merecen una mirada más detenida. Aunque la capital de Caldas conserva una de las menores proporciones de informalidad laboral del país, las cifras más recientes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) muestran una disminución importante en el número de personas ocupadas y un comportamiento desigual entre las diferentes actividades económicas.

La tasa de desocupación se ubicó en el 8,6 % durante el trimestre móvil julio-septiembre de 2026, frente al 8,2 % registrado en el mismo periodo del año anterior. El incremento fue de cuatro décimas de punto porcentual.

Sin embargo, el dato más significativo aparece al revisar los cuadros estadísticos que acompañan el informe del DANE.

Manizales pasó de tener 248.983 personas ocupadas en julio-septiembre de 2025 a 241.801 en igual periodo de 2026. Esto representa una disminución neta estimada de 7.182 ocupados, equivalente al 2,9 %.

No se trata necesariamente de 7.182 despidos o personas que hayan perdido individualmente su trabajo, sino de la diferencia entre las poblaciones ocupadas estimadas para ambos periodos.

Más personas por fuera del mercado laboral

El comportamiento de la población ocupada está acompañado por otro resultado que merece especial atención: el crecimiento de las personas que se encuentran por fuera de la fuerza laboral.

De acuerdo con los cuadros del DANE, la población desocupada pasó de 22.189 personas en julio-septiembre de 2025 a 22.669 en el mismo trimestre de 2026. Es decir, aumentó en aproximadamente 480 personas.

Pero mientras tanto, la población que está por fuera de la fuerza laboral pasó de 157.287 a 169.761 personas. El incremento fue de 12.474.

Esta categoría comprende a quienes no están ocupados ni buscan activamente trabajo. Allí se encuentran estudiantes, personas dedicadas a labores del hogar, pensionados y otras personas que, por diferentes razones, no participan en el mercado laboral.

En consecuencia, el aumento de esta población no significa que todas esas personas hayan perdido su empleo. Sí muestra, sin embargo, una reducción de la participación laboral que debe ser considerada al analizar los resultados.

La fuerza de trabajo, que reúne a ocupados y desocupados, disminuyó de 271.172 a 264.470 personas, una reducción de aproximadamente 6.702.

La tasa global de participación pasó del 63,3 % al 60,9 %, mientras que la tasa de ocupación cayó del 58,1 % al 55,7 %.

Son cifras que permiten comprender por qué el análisis del mercado laboral no puede limitarse exclusivamente a la tasa de desempleo.

Comercio, restaurantes y transporte concentran las mayores pérdidas

Al examinar la población ocupada por ramas de actividad económica aparece otro resultado importante: no todos los sectores tuvieron el mismo comportamiento.

El comercio y la reparación de vehículos registraron la mayor disminución. El número de ocupados pasó de aproximadamente 43.124 a 37.499, lo que representa 5.625 personas menos.

También se presentó una reducción considerable en alojamiento y servicios de comida, actividad que perdió aproximadamente 3.289 ocupados, al pasar de 18.625 a 15.336.

El transporte y almacenamiento registró 2.864 ocupados menos, mientras que las actividades artísticas, de entretenimiento, recreación y otros servicios disminuyeron en 2.420 personas.

La industria manufacturera también presentó una reducción de 1.405 ocupados.

El comportamiento de estas actividades constituye uno de los principales elementos del balance laboral de Manizales.

Sectores que perdieron ocupación

Variación entre julio-septiembre de 2025 y julio-septiembre de 2026:

Actividad económicaOcupados menos
Comercio y reparación de vehículos5.625
Alojamiento y servicios de comida3.289
Transporte y almacenamiento2.864
Actividades artísticas y otros servicios2.420
Suministro de electricidad, gas y agua1.531
Industria manufacturera1.405
Información y comunicaciones1.051
Actividades profesionales y administrativas112
Fuente: IEncuesta Hogares del DANE/anexos

Construcción, educación, salud y administración pública aumentaron la ocupación

En sentido contrario, algunas actividades registraron incrementos importantes en el número de personas ocupadas.

La administración pública, la educación y la atención de la salud humana sumaron aproximadamente 4.635 ocupados adicionales.

La construcción registró un incremento de 3.087 personas, mientras que las actividades financieras y de seguros aumentaron en 1.967.

También presentaron resultados positivos la agricultura y las actividades agropecuarias, con 801 ocupados adicionales; la minería, con 426, y las actividades inmobiliarias, con 200.

Sectores que aumentaron su ocupación

Actividad económicaOcupados adicionales
Administración pública, educación y salud4.635
Construcción3.087
Actividades financieras y de seguros1.967
Agricultura y actividades agropecuarias801
Explotación de minas y canteras426
Actividades inmobiliarias200

El balance muestra que el crecimiento de algunas actividades no alcanzó a compensar las disminuciones registradas en otras ramas de la economía.

El empleo particular y el trabajo por cuenta propia también disminuyeron

La revisión de la población ocupada según posición ocupacional aporta otra perspectiva.

El mayor descenso se presentó entre los obreros y empleados particulares. Esta categoría pasó de aproximadamente 150.483 personas a 140.441, una reducción de 10.041.

Los trabajadores por cuenta propia también disminuyeron. Pasaron de 73.594 a 69.998, es decir, 3.596 menos.

En contraste, el número de empleados del Gobierno aumentó en aproximadamente 4.710 personas, mientras que también se registraron incrementos en las categorías de patrón o empleador, trabajador familiar sin remuneración y jornalero o peón.

Este comportamiento permite observar que la disminución de la ocupación estuvo acompañada por cambios en la composición del empleo, con una reducción particularmente marcada entre los trabajadores vinculados como empleados particulares.

Informalidad: uno de los indicadores favorables

En medio de este panorama, Manizales conserva un resultado relativamente favorable en materia de formalidad laboral.

En la medición del trimestre móvil junio-agosto de 2026, la proporción de ocupados informales se ubicó en el 35,3 %, uno de los registros más bajos entre las 23 ciudades y áreas metropolitanas.

El resultado contrasta con el promedio de las 23 ciudades, que se situó alrededor del 42 %.

Esto significa que aproximadamente uno de cada tres trabajadores ocupados en Manizales se encontraba en condiciones de informalidad.

No obstante, el indicador debe interpretarse junto con la disminución de la población ocupada: tener una proporción de informalidad relativamente baja no significa necesariamente que se esté generando más empleo o que todos los trabajadores cuenten con condiciones laborales satisfactorias.

El desempleo juvenil, otro motivo de preocupación

La situación de los jóvenes también merece atención.

Para el trimestre móvil junio-agosto de 2026, la tasa de desocupación de la población entre 15 y 28 años en Manizales se ubicó en el 16,8 %, frente al 14,9 % del mismo periodo del año anterior.

El aumento fue de 1,9 puntos porcentuales.

La tasa juvenil supera el promedio nacional para este grupo de edad, que se situó en el 15,2 %.

La diferencia con el desempleo general de Manizales evidencia una dificultad adicional: los jóvenes enfrentan mayores obstáculos para ingresar y permanecer en el mercado laboral.

¿Qué tanto influyó el terremoto del 10 de agosto?

Los resultados del DANE coinciden con un periodo en el que Manizales tuvo que afrontar las consecuencias económicas del terremoto del 10 de agosto.

La emergencia afectó establecimientos comerciales y empresas, especialmente en sectores como el centro de la ciudad, la carrera 23 y la avenida Santander.

Un balance preliminar divulgado por la Cámara de Comercio de Manizales por Caldas estimó que 5.935 empleos estaban en riesgo en la capital caldense como consecuencia de las afectaciones sufridas por los establecimientos.

La cifra no correspondía a puestos de trabajo efectivamente perdidos, sino a empleos expuestos a una eventual desaparición por las dificultades operativas de los negocios.

Ahora, al revisar los resultados del DANE, aparecen disminuciones importantes en actividades que tienen una relación directa con la dinámica comercial y de servicios de la ciudad.

El comercio perdió aproximadamente 5.625 ocupados; alojamiento y servicios de comida, 3.289, y transporte y almacenamiento, 2.864.

La coincidencia temporal y sectorial plantea una pregunta que merece ser investigada: ¿qué parte de la disminución de la ocupación pudo estar relacionada con las consecuencias económicas del terremoto?

No es posible atribuirle directamente al sismo las pérdidas registradas por el DANE. La comparación comprende dos trimestres separados por un año y recoge múltiples factores que pueden haber incidido en la actividad económica.

Además, la emergencia pudo generar efectos de signo contrario. Mientras algunos negocios enfrentaron dificultades para operar, las reparaciones, la reconstrucción y la reactivación de establecimientos pudieron impulsar otras actividades, particularmente la construcción.

Establecer la incidencia real del terremoto requiere contrastar las cifras del DANE con el seguimiento empresarial de la Cámara de Comercio y la evolución de los establecimientos afectados.

Un mercado laboral con señales contradictorias

El informe deja un panorama que merece seguimiento.

Manizales mantiene una proporción de informalidad inferior al promedio de las principales ciudades del país, pero registra una reducción neta de 7.182 personas ocupadas frente al mismo periodo de 2025.

El desempleo aumentó, aunque de manera moderada, y la población fuera de la fuerza laboral creció en más de 12.400 personas.

Las mayores disminuciones de ocupación se concentraron en comercio, alojamiento y servicios de comida, transporte y actividades artísticas. En contraste, construcción, administración pública, educación y salud registraron incrementos.

La situación de los jóvenes constituye otro desafío, con una tasa de desempleo del 16,8 % en la medición junio-agosto.

Más allá de la tasa de desempleo, el interrogante que dejan los resultados es qué está ocurriendo con la capacidad de la economía de Manizales para generar y conservar puestos de trabajo, especialmente en sus actividades comerciales y de servicios.

La evolución de los próximos meses permitirá establecer si la disminución de la ocupación fue un fenómeno transitorio o si representa una tendencia que requiere respuestas específicas de las autoridades económicas y los sectores productivos.

Fuente: DANE/medición trimestre julio-septiembre

Sigue leyendo