La senadora María Clara Posada, del Centro Democrático, respaldó las medidas de austeridad anunciadas por el nuevo presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Danilo Rojas, y aprovechó la ocasión para criticar con dureza la gestión de su antecesor, Alejandro Ramelli. En declaraciones sobre la transición institucional, la congresista contrastó la disposición al diálogo del magistrado Rojas con la postura que atribuye a Ramelli, a quien acusó de haber querido imponer su voluntad en el Congreso y de abstenerse de rendir cuentas. Las afirmaciones de Posada tuvieron lugar en medio de citaciones a debates en el Legislativo y fueron difundidas a través de declaraciones públicas en las que la congresista respaldó los ajustes administrativos impulsados por la nueva dirigencia de la JEP.
Durante su intervención, Posada detalló algunas de las decisiones adoptadas por la nueva administración de la JEP, entre las que mencionó la terminación del 85% de los contratos de prestación de servicios, la renuncia a la sede institucional, la implementación de un esquema de teletrabajo como modalidad preferente y la reducción de los esquemas de seguridad para funcionarios. Según la senadora, estas medidas representarán ahorros de miles de millones de pesos anuales, lo que, en su opinión, confirma las advertencias que ella y otros congresistas habían hecho sobre la «opulencia» de la entidad. Posada afirmó que el Congreso y la opinión pública esperan explicaciones sobre las decisiones contractuales adoptadas en administraciones anteriores, en momentos en que el replanteamiento operativo de la JEP se da en medio de discusiones legislativas sobre el uso eficiente de los recursos en las altas cortes.
Críticas a la gestión de Alejandro Ramelli
La senadora fue especialmente severa al referirse al expresidente de la JEP, Alejandro Ramelli, a quien señaló de haber mostrado una actitud arrogante frente al Legislativo. Posada subrayó las diferencias entre el nuevo liderazgo institucional y el anterior, recalcando que el magistrado Rojas ha mostrado una disposición al diálogo que, según ella, estuvo ausente en la pasada administración.
«Qué diferencia la actitud del nuevo presidente de la JEP, Danilo Rojas, frente a la arrogancia de Alejandro Ramelli, que quiso imponer su voluntad en el Congreso y abstenerse de rendir cuentas».
María Clara Posada, senadora
La congresista insistió en que los cuestionamientos que el Centro Democrático había hecho al presupuesto y a la gestión administrativa de la JEP en periodos anteriores eran válidos, y celebró que las nuevas medidas de austeridad hayan dado cuenta de un problema que, en sus palabras, se había advertido desde tiempo atrás.
«Tal y como lo advertimos, la opulencia de la JEP no era un mito. Cuando exigían recursos exorbitantes y pretendían que nadie pudiera vigilarlos, auditarlos ni cuestionarlos, aquí alzamos la voz».
María Clara Posada, senadora
La senadora también hizo un llamado al magistrado Rojas para que actúe conforme a la Constitución y la ley, y le pidió revisar las garantías procesales para los integrantes de las Fuerzas Militares y de la Policía que comparecen ante la JEP, especialmente para aquellos que no han reconocido responsabilidad. Este punto resulta clave para el Centro Democrático, que ha insistido en la necesidad de asegurar un debido proceso equilibrado para los miembros de la fuerza pública vinculados a comparecencias ante la Jurisdicción Especial para la Paz.
«Invito al magistrado Rojas a escuchar nuestro llamado para actuar en derecho, conforme a la Constitución y la ley».
María Clara Posada, senadora
El respaldo de Posada se produce en un momento de transición para la JEP, tras la reciente asunción de Danilo Rojas como presidente, con una agenda orientada a la reducción del gasto y a la reorganización administrativa de la entidad. Las declaraciones de la senadora reflejan el malestar que sectores políticos habían manifestado durante años frente al presupuesto y la gestión de la Jurisdicción, y marcan una nueva etapa en las relaciones entre el Congreso y la justicia transicional, ahora signada por la expectativa de que las medidas de austeridad se traduzcan en un uso más eficiente de los recursos públicos.









