En una inusual medida de protesta, los jugadores del América de Cali han decidido no concentrar de cara al clásico de este jueves 7 de noviembre contra Deportivo Cali, y llegarán por su cuenta al estadio Pascual Guerrero. La decisión responde al persistente incumplimiento salarial por parte de la dirigencia, que según denuncias de los propios futbolistas y del periodista Felipe Sierra, les adeuda tres quincenas, correspondientes a los meses de septiembre y octubre. La molestia creció luego de que, a través de canales no oficiales, se difundiera la versión de que los pagos estaban al día, información que los jugadores consideran falsa y que atribuyen a supuestos periodistas “aliados” de la directiva.
El gerente del club, Iván Vélez, había reconocido días atrás en el programa Zona Libre de Humo que la situación económica no era la ideal: “En lo económico, para nadie es desconocido que no hemos estado al día, hemos estado un poco atrasados, pero los chicos lo han dado todo por este equipo”. Sin embargo, la decisión de los jugadores de no concentrar y presentarse directamente al partido representa un quiebre en la relación con la dirigencia, en un momento clave de la temporada. El América de Cali suma 35 puntos en 17 encuentros de la Liga BetPlay y es semifinalista de la Copa Colombia, por lo que esta protesta pone en riesgo no solo el desarrollo del clásico, sino también las aspiraciones del club en el cierre del año, donde además disputa la ventaja deportiva en los cuadrangulares, exclusiva para quienes finalicen en los primeros dos lugares del Todos contra Todos.
La denuncia de Acolfutpro y la versión alternativa
La Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) ha salido en respaldo de los jugadores y ha denunciado que América de Cali adeuda dos meses de salario más los premios pactados. En un comunicado, el gremio señaló que “la acumulación de estos incumplimientos es alarmante, afecta directamente a nuestros afiliados y se produce en medio de la incomprensible complacencia de la Dimayor y de la ausencia de control por parte de las autoridades del Estado”. Acolfutpro responsabiliza directamente a la Dimayor por omitir la aplicación efectiva del Reglamento de Licencias, y extiende la denuncia a otros clubes como Deportivo Pereira y Deportivo Pasto, que también adeudarían dos meses de salario a sus planteles.
En contraste, la periodista local Nany Flórez ha difundido una versión alternativa no confirmada, según la cual el club paga a mes vencido, es decir, que octubre se paga en noviembre a más tardar el día 10, y que lo pendiente serían solo conceptos como derechos de imagen, y no a todos los jugadores. “Con la taquilla del clásico esperan ponerse al día”, escribió Flórez en su cuenta de X. Sin embargo, esta información no ha sido corroborada y choca con la denuncia de los futbolistas y de Acolfutpro. El club América de Cali no se ha pronunciado oficialmente sobre el problema salarial.
“A esta hora, la decisión de los jugadores de América es no concentrar y llegar mañana al estadio por su cuenta para el partido vs. Cali. Lo harán a modo de protesta, pues aún les deben 3 quincenas y están molestos porque la dirigencia salió a decir que estaban al día y utilizó a sus periodistas ‘aliados’ para reproducir la mentira”.
Felipe Sierra, periodista, vía X
La situación pone en vilo el clásico vallecaucano y expone una vez más las precarias condiciones laborales en el fútbol colombiano, donde, según Acolfutpro, la inacción de la Dimayor, el Ministerio del Deporte, el Ministerio del Trabajo y la Superintendencia de Sociedades permite que los incumplimientos se repitan. Mientras el América espera vender toda la boletería del partido para obtener ingresos, los jugadores han dejado claro que su protesta no es contra la hinchada, sino contra una dirigencia que, dicen, ha mentido sobre el estado de los pagos. La pregunta que queda en el aire es si el partido podrá jugarse en medio de este ambiente de tensión y si la directiva reaccionará antes del pitazo inicial.








