Ana María Vesga, de Acemi, será la nueva ministra de Salud desde el 7 de agosto

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En un movimiento clave para enfrentar la crisis que atraviesa el sistema de salud colombiano, el presidente electo Abelardo de la Espriella designó a Ana María Vesga como la próxima ministra de Salud y Protección Social. El anuncio, realizado el 30 de julio a través de las redes sociales del mandatario electo, marca el inicio de una nueva etapa para el sector, con la promesa de un “plan de choque” que busca resolver los profundos problemas financieros y de atención que afectan a millones de pacientes. Vesga, quien hasta su nombramiento se desempeñaba como presidenta ejecutiva de Acemi, el gremio que agrupa a las principales EPS del régimen contributivo, asumirá oficialmente el cargo el próximo 7 de agosto, durante la toma de posesión del nuevo gobierno que se llevará a cabo en la ciudad de Cali.

La designación de Vesga no es una sorpresa para quienes siguen de cerca la dinámica del sector, pero sí representa un giro significativo en la orientación de la política sanitaria. Abogada de la Universidad de los Andes, con una maestría en Economía de la Salud de la Universitat Pompeu Fabra y estudios en instituciones de prestigio como la Universidad Complutense de Madrid, Vesga llega al ministerio con un perfil técnico y una trayectoria que combina el conocimiento del sector farmacéutico y la defensa de las aseguradoras. Durante su paso por la presidencia de Acemi, que inició en agosto de 2023, fue una voz crítica frente a las decisiones del gobierno saliente de Gustavo Petro, particularmente en lo relacionado con la fallida reforma a la salud y el manejo de la crisis financiera de las EPS.

Una crisis sin precedentes en el sistema de salud

El contexto en el que Vesga asume el ministerio es, sin duda, uno de los más complejos de las últimas décadas. Las cifras que revelan la magnitud del problema son alarmantes. De acuerdo con la Federación Colombiana de Enfermedades Raras, entre 2025 y el primer semestre de 2026, un total de 2.637 pacientes con enfermedades raras fallecieron debido a demoras y fallas evitables en la atención, una tragedia humanitaria que exige una respuesta inmediata. Por si fuera poco, el sistema de prestación de servicios también muestra signos de grave deterioro. Según datos de Unips, citados por El Colombiano, durante el año 2025 se registraron 12.698 cierres temporales y 2.479 cierres definitivos de Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), aunque también se reportaron 13.050 nuevas aperturas, lo que refleja una alta volatilidad y falta de estabilidad en la red de atención.

En el corazón de la crisis se encuentra el desfinanciamiento crónico que aqueja a las EPS. La siniestralidad de las entidades intervenidas ha alcanzado un insostenible 117%, lo que significa que por cada 100 pesos recibidos, estas empresas gastan 117. El patrimonio agregado de estas aseguradoras pasó de un negativo de 1,4 billones de pesos en 2022 a un déficit de 12,8 billones de pesos, según las proyecciones para 2026. De acuerdo con Acemi, la Unidad de Pago por Capitación (UPC), el valor que el Estado reconoce por cada afiliado, se encuentra rezagada desde 2022, obligando a las EPS a gastar 116 pesos por cada 100 recibidos, una brecha que se ha vuelto insostenible.

Las primeras reacciones y las exigencias del sector

Ante el anuncio, la propia Ana María Vesga se pronunció en su cuenta de la red social X, donde expresó su compromiso con la tarea encomendada. “Recibo complacida y comprometida la designación del señor Presidente Abelardo de la Espriella como Ministra de Salud y Protección Social. La asumo pensando en los pacientes, en quienes los cuidan cada día y en un sector que requiere con urgencia recuperar la confianza. La salud se salva entre todos. ¡Y sí se puede!”, escribió la nueva ministra. Por su parte, el presidente electo De la Espriella la calificó en su mismo anuncio como “una mujer íntegra, técnica y dialogante”, destacando las cualidades que la hacen idónea para liderar el ambicioso plan de choque que deberá poner en marcha de inmediato.

Sin embargo, el nombramiento ha sido recibido con una mezcla de expectativa y escepticismo por parte de los diferentes actores del sector. Las organizaciones de pacientes han sido las primeras en fijar sus exigencias. Denis Silva, de la organización Pacientes Colombia, fue contundente al señalar que la nueva ministra debe “gobernar para todos los actores” y no solo para el gremio que hasta ahora representaba. Silva considera urgente declarar la crisis humanitaria en el sistema de salud, cumplir a cabalidad con las órdenes de la Corte Constitucional en materia de derechos en salud, fortalecer las entidades técnicas como el Invima y definir de una vez por todas el futuro de las EPS intervenidas. Por su parte, la Federación Colombiana de Enfermedades Raras le ha solicitado a Vesga que priorice la atención de los más de 107.000 pacientes diagnosticados con estas patologías en el país, un grupo poblacional que ha sido el más vulnerable a las fallas del sistema.

Ana María Vesga, quien también se desempeñó como directora de la Cámara de la Industria Farmacéutica de la Andi en 2018, vicepresidenta de Salud de ese mismo gremio y posteriormente vicepresidenta de Alami desde septiembre de 2025, asume el ministerio con la tarea titánica de sanear un sistema que cojea. La pregunta que queda en el aire, y que intentará responder a partir del 7 de agosto, es si su perfil técnico y su conocimiento del sector podrán, efectivamente, articular las soluciones que necesita la salud en Colombia, un país que no puede esperar más por una atención oportuna, un abastecimiento completo de medicamentos y la estabilidad financiera de sus instituciones.

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