Un sicario vestido de traje y corbata perpetró un doble asesinato sicarial contra el empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y su escolta Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, justo a la salida del gimnasio Bodytech en el sector La Cabrera de Usaquén, norte de Bogotá. El ataque ocurrió el 11 de febrero de 2026 a las 3:45 de la tarde, en la Carrera Séptima con calle 85, y fue descrito por las autoridades como un hecho totalmente planeado, descartando cualquier posibilidad de hurto gracias a la trazabilidad de las cámaras de seguridad. Aponte Fonnegra falleció pasadas las 4:10 de la tarde en la Clínica del Country, mientras que Gutiérrez Garzón, un ex policía nacional retirado en 2021 y vinculado a Flexo Spring S.A.S., fungía como escolta de personalidades desde ese año.
El sicario, acompañado por un compinche que lo esperaba en una motocicleta en un punto estratégicamente elegido, llegó al lugar 15 minutos antes para aguardar a su víctima principal, Aponte Fonnegra, quien pertenecía a la tercera generación de una familia que adquirió Arroz Sonora en 1993 e impulsó su expansión. El atacante abrió fuego contra las dos personas al momento en que salían del gimnasio, huyendo inmediatamente en la moto tras generar los disparos. Diez minutos antes del ataque, una patrulla del CAI había pasado por la zona, pero el crimen se ejecutó con precisión, incluyendo un estudio previo del recorrido y una caracterización deliberada del sicario para pasar desapercibido.
Autoridades confirman planificación meticulosa
El brigadier General Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, detalló en declaraciones a los medios el 11 y 12 de febrero que el sicario estaba «vestido de traje y corbata» y que «salen dos personas del gimnasio, acá en la Séptima con 85, les genera disparos con arma de fuego». La investigación, liderada por el CTI de la Fiscalía, la Sijín de la Policía Nacional, la Policía Judicial e inteligencia, no ha encontrado amenazas previas reportadas por la esposa de Aponte ni en las primeras indagaciones, aunque las autoridades continúan trabajando para esclarecer los móviles.
«Se evidencia que es un acto sicarial totalmente planeado. Podemos evidenciar que estas personas llegaron a esperar a su víctima 15 minutos antes, no fue más. Planearon la forma de caracterizar al sicario, porque estaba de corbata, y así mismo donde ubicaron la motocicleta también estaba totalmente planeado».
Brigadier General Giovanni Cristancho, comandante Policía Metropolitana de Bogotá
Respecto al escolta, Cristancho precisó que se trataba de «un miembro de la Policía Nacional en uso del buen retiro, que ha sido policía hasta el 2021. Él mismo había pedido su retiro», y enfatizó que el objetivo principal era Aponte Fonnegra, con Gutiérrez Garzón como baja colateral. La esposa del empresario no ha expresado recepción de mensajes intimidatorios, y las primeras indagaciones no manifiestan ningún tipo de amenazas, aunque el comandante reconoció que «llevamos un poco tiempo. Tenemos que trabajar». Este crimen sacude nuevamente la capital, recordando la persistencia de la violencia sicarial en entornos urbanos de alta vigilancia.















