El guardia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) Wilber Ferney Martínez Sana fue asesinado a tiros la mañana del jueves 13 de agosto, cuando se dirigía a cumplir su turno en la cárcel de máxima seguridad La Paz de Itagüí. El ataque ocurrió aproximadamente a las 6:10 de la mañana en la carrera 70 con calle 25, en el barrio San Francisco, una zona limítrofe con el corregimiento de San Antonio de Prado, a escasos metros del centro penitenciario. Según las primeras versiones de las autoridades, los sicarios le dispararon en la cabeza sin mediar palabra alguna, y huyeron del lugar a bordo de un taxi.
La rápida reacción de la Policía Metropolitana, apoyada en las cámaras de seguridad del sector, permitió ubicar el vehículo en el barrio Guayabal, en Medellín. Al interceptar el taxi, los agentes capturaron a los dos ocupantes y hallaron el arma de fuego que, según las primeras pesquisas, sería la utilizada en el homicidio. Los dos sospechosos, cuyas identidades no han sido reveladas, permanecen bajo interrogatorio de las autoridades, que revisan los videos de vigilancia para esclarecer la dinámica del crimen y determinar si existió una planificación previa.
Reacción del sindicato y contexto de violencia
El homicidio de Wilber Martínez, quien era miembro del equipo de seguridad del penal de máxima seguridad y también se desempeñaba como directivo sindical de la Unión de Trabajadores Penitenciarios (UTP), ha generado una fuerte reacción del gremio. A través de su cuenta oficial en la red social X, el presidente nacional de la UTP, Óscar Robayo, condenó el ataque y denunció la falta de garantías para los funcionarios del sistema carcelario. “Nuevamente, las balas criminales silencian la vida de un directivo sindical de la UTP. Nuestro compañero Wilber Martínez fue víctima de la violencia a pocos metros de la cárcel de Itagüí. ¡Somos víctimas y seguimos sin garantías!”, expresó Robayo en su mensaje.
«Nuevamente, las balas criminales silencian la vida de un directivo sindical de la UTP. Nuestro compañero Wilber Martínez fue víctima de la violencia a pocos metros de la cárcel de Itagüí. ¡Somos víctimas y seguimos sin garantías!»
Óscar Robayo, presidente nacional de la Unión de Trabajadores Penitenciarios (UTP)
Agentes de la Sijín realizaron la inspección técnica al cuerpo de la víctima y recolectaron pruebas en el lugar de los hechos. Las autoridades investigan si el asesinato está relacionado directamente con la labor del guardia o con asuntos personales. Sin embargo, el crimen se produce en medio de un clima de alta tensión en la cárcel La Paz, luego de que en los últimos días se llevaran a cabo dos movimientos masivos de reclusos que han estado rodeados de escándalos e irregularidades.
Días antes del homicidio, la administración del penal ordenó el traslado de 17 cabecillas de la denominada paz urbana, un proceso que se ha visto empañado por denuncias sobre el trato privilegiado a los presos, incluyendo una polémica fiesta con música vallenata que se realizó dentro de la prisión en el pasado mes de abril. Adicionalmente, se registró la salida de 104 internos del centro penitenciario, entre ellos varias figuras reconocidas del crimen organizado en Medellín. Las autoridades no descartan que el ataque contra el guardia Martínez pueda tener relación con estos acontecimientos, mientras avanzan en las entrevistas a los capturados y el análisis de las pruebas forenses.










