El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), en conjunto con la Alcaldía de Bogotá, reportó una temperatura promedio anual en la capital de 13.1 grados centígrados, con un pronóstico para este viernes que anticipa una máxima de 20 grados y una mínima de 10 grados en la cordillera Oriental de Colombia. Este reporte meteorológico busca prevenir los impactos de las variaciones climáticas, como posibles lluvias e inundaciones, durante el día y la noche en la ciudad.
Para este viernes, se espera una alta probabilidad de lluvia del 87 por ciento durante el día y del 25 por ciento en la noche, acompañada de una nubosidad del 98 por ciento en ambos periodos, vientos que alcanzarán los 22 kilómetros por hora de día y 17 de noche, así como un índice de rayos ultravioleta de hasta 6. Estas cifras se alinean con las temperaturas típicas en Bogotá, donde las máximas diurnas oscilan entre 18 y 20 grados, las mínimas nocturnas entre 8 y 10 grados, e incluso han llegado a descender hasta -5 grados a inicios de año en esta zona andina de clima frío y seco.
Estacionalidad y diversidad climática en Colombia
Bogotá experimenta temporadas de lluvias intensas entre marzo y junio, así como de septiembre a diciembre, siendo abril el mes más lluvioso con precipitaciones torrenciales, granizos y descargas eléctricas, mientras que las temporadas secas ocurren de enero a febrero y de julio a agosto, con enero destacando por sus días más soleados. Este contexto resalta la diversidad climática de Colombia, determinada por su geografía variada que incluye climas tropicales con subtipos como el lluvioso de selva o ecuatorial en la Amazonia y el Pacífico, el lluvioso de bosque monzónico en el piedemonte llanero y el sur del Caribe, la sabana con invierno seco en el Caribe y la Orinoquía, y la sabana con verano seco en los valles interandinos. Además, se encuentran climas secos como el árido desértico en la alta Guajira y el semiárido de estepa en la media y baja Guajira junto al litoral Caribe, climas templados en las zonas medias y bajas de las cordilleras, y fríos en las alturas de la montaña.
Con esta información, las autoridades llaman a la población bogotana a estar preparada ante los cambios climáticos, subrayando la importancia de monitorear estos patrones para mitigar riesgos en una nación con tales contrastes ambientales.











