Las obras de la Línea 1 del Metro de Bogotá, que registran un avance del 82,33 % al corte del 31 de agosto de 2026, han desatado una ola de quejas entre comerciantes y residentes de las localidades de Kennedy y Los Mártires. Los concejales Jairo Avellaneda y Jesús David Araque lideran las denuncias por cierres viales, restricciones de acceso, hundimientos en la capa asfáltica y una reducción de ingresos superior al 50 % en los negocios del corredor de la Avenida Primero de Mayo, entre la Avenida 68 y la Avenida Villavicencio, así como en el barrio Eduardo Santos, en la carrera 16 entre calles 2 y 3. A esto se suman presuntas irregularidades técnicas señaladas por un subcontratista de la empresa Inacar S.A., quien denunció pagos pendientes y fallas en el control de calidad de los pilotajes.
El malestar se ha concentrado en dos tramos críticos: el hundimiento detectado en la carrera 16, que requirió una intervención parcial tras la difusión de videos, y la apertura de cajas de aguas negras en el corredor de Primero de Mayo. El concejal Jesús David Araque, quien acompaña las denuncias en Eduardo Santos desde hace siete meses, relató que los vecinos no solo enfrentan el deterioro vial sino también condiciones ambientales insalubres. “Si llueve es el charco, es el lodo, pero si hace sol, pues es el polvo que se va a las casas”, declaró. Durante una visita al sector, Araque encontró además tubos de agua rotos y un segundo hueco que comenzó a formarse en la misma vía. La comunidad reportó que, tras la difusión de los videos del hundimiento, los trabajadores tardaron apenas tres días en acudir, pero la reparación fue calificada por el propio concejal como “parcial”. “Fueron a arreglar la vía, pero una especie de arreglo definitivo, sino de un arreglo parcial”, afirmó.
“Las respuestas siempre son las mismas”
El concejal Jairo Avellaneda, quien ha insistido en la insuficiencia de los programas de apoyo ofrecidos por la Secretaría de Desarrollo Económico, expresó su frustración ante la falta de soluciones concretas. “Las respuestas siempre son las mismas. Muestran un video que ya la gente se lo sabe de memoria”, señaló. Avellaneda recordó que los comerciantes han visto caer sus ventas drásticamente por los cierres y el material particulado, y que los dos programas de apoyo distritales resultan insuficientes. “Lo que yo traté de hacer es como un salvavidas para estos comerciantes, pero eso no les soluciona, no les resuelve”, agregó.
“Aquí las entidades no se pueden seguir tirando la pelota”
Jesús David Araque, concejal de Bogotá
La disputa por la responsabilidad del mantenimiento vial involucra a la alcaldía local de Los Mártires, el Fondo de Desarrollo Local, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) y la Unidad de Mantenimiento Vial, ninguno de los cuales ha dado una respuesta oportuna a las solicitudes de mesa de trabajo. El concejal Araque indicó que, desde el recorrido previo con vecinos hasta la realización de la mesa técnica, transcurrieron cuatro meses sin que las entidades actuaran. “Las entidades lastimosamente no dieron respuesta en ese momento”, lamentó.
Denuncias de un subcontratista sobre fallas técnicas
De manera simultánea, un subcontratista de Inacar S.A., que pidió mantener su identidad en reserva, denunció que las instrucciones recibidas durante la obra priorizan la cantidad sobre la calidad. “Usted eche concreto, eche concreto”, afirmó sobre las órdenes directas. El trabajador aseguró que “la resistencia a veces se la pasan por la faja” y que “esos pilotajes están edificados, están sentados sobre un poco de escombros, un poco de basura”. Además, cuestionó el cumplimiento de la normatividad: “Los vecinos de los barrios se están quejando, primero porque ellos no están cumpliendo con la normatividad”. La Empresa Metro de Bogotá, como responsable de la obra, ha señalado que la vía será entregada en buenas condiciones al finalizar los trabajos, mientras la comunidad enfrenta un escenario de polvo, lodo, hundimientos y paraderos de transporte público trasladados a zonas oscuras que generan riesgo de inseguridad.
En el sector de Eduardo Santos, una vecina que prefirió no identificarse resumió el drama cotidiano: “Tiene a su mamá enferma y tiene que salir en su carro, pero ante la dificultad del piso, se entierra y es imposible andar”. Los más de mil frentes de obra abiertos en toda la ciudad, incluidos los sectores de Fontibón y Patio Bonito, mantienen en vilo a miles de bogotanos que esperan que el avance del proyecto no se traduzca en un retroceso en su calidad de vida.










