Una comitiva de la Confederación Sudamericana de Fútbol, encabezada por su presidente Alejandro Domínguez, inspeccionó las obras de ampliación del estadio Metropolitano de Barranquilla, que se alista para ser la sede de la final de la Copa Sudamericana el próximo 21 de noviembre. Acompañado por el alcalde de Barranquilla Alejandro Char, la ministra del Deporte Juliana Gutiérrez, el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol Ramón Jesurún y el presidente de Dimayor Abelardo de la Espriella, Domínguez recorrió las nuevas graderías, la silletería ya instalada para 65.000 espectadores, la supresión de la pista atlética y la excavación de entre cuatro y cinco metros de profundidad para el nuevo gramado. La visita también sirvió para que el Gobierno nacional sostuviera una reunión con el directivo sudamericano y se ratificara el aporte de un millón de dólares que Conmebol donará a los damnificados del terremoto del 10 de agosto.
Un estadio que será ejemplo mundial
Domínguez no ocultó su emoción durante el recorrido. “Qué orgullo para Barranquilla, qué orgullo para Colombia, qué orgullo para Sudamérica encontrar un estadio que sea un ejemplo, no para nuestro continente, para el mundo. Eso solamente lo hace gente que cree en grande”, declaró. El presidente de Conmebol recordó cómo en los últimos diez años la visibilidad del torneo se multiplicó: “Cuando empezamos hace diez años, un partido de la Sudamericana no se retransmitía a más de diez países y un partido hoy de final de Sudamericana se retransmite a más de 194 países. Con lo que Barranquilla, en particular el estadio y toda Colombia, van a estar en boca del mundo”. La ministra Gutiérrez, por su parte, celebró que figuras como Domínguez vuelvan a poner a Colombia en la mira del fútbol continental.
Las obras, que comenzaron en enero de 2026 y llevan siete meses de ejecución, se desarrollan en un plazo de diez meses. La ampliación incluye nuevas tribunas, una fachada renovada y la adecuación del campo de juego mediante la eliminación de la pista atlética y la excavación profunda para instalar un nuevo gramado de última generación. La Alcaldía de Barranquilla avanza en la instalación de la silletería para alcanzar la capacidad de 65.000 espectadores, una de las exigencias de Conmebol para albergar la final del 21 de noviembre.
Donación para la emergencia sísmica
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país el 10 de agosto dejó más de 50.000 familias damnificadas, especialmente en las regiones del Pacífico y el Eje Cafetero. En ese contexto, Conmebol y la Federación Colombiana de Fútbol anunciaron una donación de un millón de dólares, que se canalizará a través de la campaña “Colombia, un solo corazón”, liderada por la primera dama Ana Lucía Pineda. “En momentos de dolor como este, la familia del fútbol no puede estar ausente”, señaló un comunicado conjunto de ambas entidades. La directiva de Conmebol también hizo un llamado a la comunidad deportiva internacional para respaldar iniciativas de recolección de fondos e insumos para la emergencia.
“Este ejemplo, que es algo que lo vengo diciendo también, sea tomado muy rápidamente por otras ciudades de Colombia con estadios sujetos a una buena refacción, inicien estas obras tal como ejemplarmente lo está mostrando hoy Barranquilla”.
Ramón Jesurún, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol
Jesurún aprovechó la inspección para instar a otras ciudades colombianas a seguir el modelo de Barranquilla. “Este ejemplo, que es algo que lo vengo diciendo también, sea tomado muy rápidamente por otras ciudades de Colombia con estadios sujetos a una buena refacción, inicien estas obras tal como ejemplarmente lo está mostrando hoy Barranquilla”, afirmó. La final de la Copa Sudamericana del 21 de noviembre será la primera gran cita internacional que albergue el renovado estadio Metropolitano, que aspira a convertirse en un referente deportivo no solo para el continente sino para el mundo.










