Diez estudiantes de la Institución Educativa Antonio Ricaurte resultaron ilesos tras el volcamiento de la embarcación en la que se transportaban de regreso a sus hogares en la comunidad de Villa Rufina, en el municipio de Riosucio, Chocó. El accidente ocurrió en el río Atrato al finalizar la jornada escolar, cuando la lancha, una embarcación de uso informal a la que las familias recurren ante la ausencia de una ruta oficial, se volcó y los menores cayeron al agua. Afortunadamente, todos lograron salir por sus propios medios sin sufrir heridas, aunque sus cuadernos y útiles escolares resultaron dañados por el contacto con el agua.
El incidente, que en esta ocasión no dejó víctimas fatales, ha vuelto a poner sobre la mesa una problemática que la comunidad de Villa Rufina denuncia desde hace años: la falta de un sistema de transporte escolar público y seguro. Según la Federación Colombiana de Educadores (Fecode), más de 35 estudiantes cruzan a diario el río Atrato para asistir a clases, y lo hacen en embarcaciones particulares o prestadas por vecinos, sin ninguna garantía de seguridad. La líder comunitaria Gloria Cardona, en declaraciones reproducidas por el medio regional Teleantioquia, fue contundente al describir la recurrencia de estos siniestros: “Todos los años se hunden los botes. Cuando viene el verano, que la brisa está muy dura, nos tragan los niños”.
Un reclamo histórico sin solución
La comunidad de Villa Rufina no cuenta con un servicio oficial de transporte escolar, por lo que los estudiantes dependen de embarcaciones informales para cruzar el río Atrato. El accidente renovó el reclamo histórico de las familias para que se instaure un sistema de transporte seguro, permanente y público. Las familias esperan respuestas de la Alcaldía de Riosucio, la Gobernación del Chocó y el Gobierno nacional. El alcalde de Riosucio, Juan Moreno Mena, visitó Villa Rufina en septiembre de 2025 y asumió compromisos frente a las necesidades de transporte escolar, pero la situación no se ha resuelto. Gloria Cardona hizo un llamado directo al presidente Abelardo de la Espriella para que atienda la demanda de transporte digno, mientras los padres de familia insisten en que los hundimientos se repiten cada año, especialmente durante la temporada de verano cuando la brisa es intensa, como ocurrió en esta ocasión.
“Todos los años se hunden los botes. Cuando viene el verano, que la brisa está muy dura, nos tragan los niños”
Gloria Cardona, líder comunitaria de Villa Rufina










