El dólar en Colombia experimentó un fuerte rebote durante la última semana de agosto de 2026, recuperando gran parte del terreno cedido en semanas anteriores. La divisa estadounidense pasó de una TRM de $3.048,12 el lunes 24 de agosto a un promedio de $3.144 al cierre del viernes 28, con un avance semanal de $96,16, equivalente al 3,15%. En su punto más alto, alcanzó los $3.170 durante la mañana de ese viernes, según datos del mercado cambiario colombiano. Este repunte se produjo después de que el dólar tocara un mínimo intradía de $3.032 el 19 de agosto, lo que significa una recuperación de $138 en apenas nueve días.
Detrás de este movimiento confluyeron tres fuerzas simultáneas que actuaron en contra del peso colombiano por primera vez en varias semanas. En el frente externo, los datos de inflación PCE en Estados Unidos de julio se ubicaron en 3,7% anual, por encima del 3,6% esperado, mientras que el crecimiento del ingreso personal alcanzó 0,4% mensual, duplicando la previsión de 0,2%. Estos indicadores llevaron al presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, a advertir sobre una posible subida de tasas en la reunión de septiembre, elevando la probabilidad de un alza a alrededor del 34%, cuando tres semanas antes rondaba el 60%.
A esto se sumó una caída del 8% en el precio del petróleo Brent durante la semana, pasando de USD 94,39 el viernes 21 a cerrar por debajo de los USD 87. El desplome obedeció a un acuerdo entre Irán y Omán para incrementar la producción, junto con declaraciones del presidente Donald Trump sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, lo que generó expectativas de mayor oferta global. Colombia, como exportador de crudo, sintió el impacto directo en sus ingresos de divisas.
El factor interno: el terremoto del 10 de agosto
El tercer elemento, y quizás el más determinante según analistas, fue el terremoto del 10 de agosto que sacudió varias regiones del país. La emergencia no solo redujo la disponibilidad de divisas al afectar la actividad económica, sino que desencadenó un gigantesco esfuerzo fiscal. El costo estimado de reconstrucción supera los $30 billones, de los cuales $24,5 billones corresponden a edificaciones y $5,5 billones a infraestructura, equivalentes a cerca del 1% del PIB. El Gobierno Nacional Central ya ha utilizado el 96% del cupo de emisión de deuda interna, mientras que el faltante del presupuesto vigente asciende a más de $30 billones. La deuda neta del Gobierno se proyecta en 60,3% del PIB, lo que presiona las tasas de interés internas y desincentiva la inversión extranjera.
Felipe Campos, Gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, fue contundente al afirmar que “no es el dólar mundial” el que explica el fenómeno, sino que “la historia es principalmente interna”. En su análisis, señaló que “el verdadero desplome coincide con las elecciones”, refiriéndose a la incertidumbre política que ha afectado la confianza de los inversionistas. Además, explicó que “una tasa alta por alto riesgo fiscal no fortalece la moneda. Usted paga lo que le toca”. Por el contrario, sostuvo que “una tasa alta más expectativa de menor riesgo fiscal, ahí sí cambia la cosa. Los inversionistas llegan a dos manos y el dólar cae”.
«Exportar vía devaluación es exportar pobreza»
Cristian Halaby, empresario
El empresario Cristian Halaby advirtió que la estrategia de buscar competitividad a través de una moneda más débil tiene consecuencias negativas: “Se vende más barato afuera porque nuestra gente, en términos internacionales, gana menos. Eso no es competitividad: es exportar pobreza”. Enfatizó que una verdadera mejora competitiva “sí perdura, porque no depende del precio del dólar sino de que produzcamos mejor y a menor costo en términos reales”.
Por su parte, el gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar, reveló que “el Gobierno monetizando deuda externa era el que estaba vendiendo los dólares”. Esta intervención oficial había contribuido a la caída previa del dólar, pero con el terremoto y el agotamiento del cupo de emisión, esa oferta de divisas se redujo drásticamente. El Banco de la República tiene prevista otra subasta mensual de acumulación de reservas a comienzos de septiembre, pero el rebote del dólar ha llevado la TRM a su umbral técnico, desactivando el mecanismo porque el programa solo permite ejercer opciones cuando la tasa está por debajo de su promedio móvil de 20 ruedas.
Daniel Londoño Tapia, Country Manager de Global66, proyecta un escenario base para el dólar entre $3.100 y $3.220, con riesgos al alza. Los próximos hitos que pueden definir la tendencia son el informe de empleo en Estados Unidos el 4 de septiembre y los datos de inflación de agosto en Colombia a principios del mismo mes. La emergencia por el terremoto vence alrededor del 18 de septiembre, lo que podría despejar algunas incertidumbres fiscales. Mientras tanto, el precio del dólar en las casas de cambio al cierre del 30 de agosto se ubicaba en $3.261,43 para la compra y $3.370,00 para la venta, reflejando la presión alcista que aún persiste en el mercado cambiario colombiano.










