En la noche del 4 de febrero de 2026, habitantes del barrio Casa Grande, en la localidad de Ciudad Bolívar al sur de Bogotá, se enfrentaron a aproximadamente cuarenta efectivos de la Policía Nacional, incluyendo miembros del Grupo de Operaciones Especiales (Goes), durante un intento de linchamiento contra un presunto ladrón. El incidente, motivado por la sospecha de múltiples delitos en el sector, dejó dos personas heridas por granadas aturdidoras, según reportes de testigos. La situación se calmó pasadas las 11:30 de la noche, tras una intervención policial que incluyó gases lacrimógenos y los citados artefactos.
El presunto delincuente robó a varios ciudadanos en el barrio y huyó hacia una tienda, donde se refugió blandiendo un cuchillo de gran tamaño. Los vecinos intentaron retenerlo, pero la policía llegó rápidamente, cercó la salida del establecimiento y, al momento de retirarse, lanzó una granada aturdidora que impactó a dos personas de la comunidad. Ante la tensión generada por el enfado colectivo contra la delincuencia en la zona, los habitantes pidieron apoyo de ambulancias para atender a los heridos.
Denuncias de la comunidad contra la actuación policial
Uno de los afectados relató que “cuando se estaban retirando, lo que hicieron fue tirarnos una granada aturdidora”, mientras que otro vecino lamentó: “Desafortunadamente, le cayó a dos personas, dos personas resultaron heridas”. La denunciante describió el momento del robo: “La comunidad lo vio, el ladrón salió corriendo, se metió a una tienda” y enfatizó que “tenía un cuchillo grandísimo”. Además, un ciudadano señaló que “lo que hicieron fue cercar la salida”, y uno de los afectados acusó directamente: “Sencillamente la policía lo que hizo fue proteger al ladrón y atacarnos a la comunidad”.
“Desafortunadamente, le cayó a dos personas, dos personas resultaron heridas”
Un vecino
Tras el altercado, el presunto ladrón fue conducido a una Unidad de Reacción Inmediata (URI) para su judicialización. El episodio refleja la creciente tensión en el barrio Casa Grande por la recurrencia de delitos, lo que ha llevado a reacciones espontáneas de los residentes ante la percepción de inseguridad.















