La Fiscalía General de la Nación judicializó a Camilo Moncayo Solano y Ángelo Ochoa Ríos como presuntos responsables del traslado y ocultamiento del cuerpo de María Camila Potosí, la joven de 21 años que fue asesinada en julio de 2026 en Cali cuando cursaba un embarazo de ocho meses. Ambos procesados fueron capturados en un operativo judicial y durante las audiencias preliminares la Fiscalía les imputó el delito de feminicidio agravado en calidad de cómplices, cargo que no aceptaron.
De acuerdo con la investigación, el ataque contra Potosí ocurrió en un inmueble ubicado en el sector Alto de Polvorines, en la capital vallecaucana. Posteriormente, Moncayo Solano y Ochoa Ríos habrían colaborado en el traslado del cuerpo de la víctima hasta otro lugar no especificado por las autoridades, con el objetivo de ocultar el crimen. La condición de embarazo avanzado de la víctima agrava la tipificación del delito, enmarcado como feminicidio agravado.
Proceso judicial en desarrollo
La judicialización de estos dos nuevos implicados representa un avance en el esclarecimiento del caso, que ha conmocionado a Cali por la vulnerabilidad de la víctima, que esperaba un hijo. La Fiscalía continúa recopilando pruebas y no se descartan más capturas en el marco de la investigación. Ambos procesados permanecen a disposición de la justicia mientras avanza la etapa de juicio, tras no haber aceptado los cargos imputados.
Este caso se suma a la creciente preocupación por la violencia de género en el país, especialmente cuando las víctimas se encuentran en estado de gestación. Las autoridades no han revelado detalles adicionales sobre el paradero del cuerpo ni sobre los presuntos autores materiales del ataque, y se espera que en las próximas semanas se conozcan más elementos de prueba que permitan esclarecer completamente los hechos.








