El Ejército Nacional encendió las alarmas sobre una nueva modalidad de tercerización criminal en la que el Clan del Golfo y otros grupos armados organizados estarían utilizando bandas delincuenciales locales en ciudades como Bogotá para ejecutar actividades ilegales como el microtráfico, la extorsión, el sicariato y secuestros selectivos. Así lo reveló el coronel Styk Reyes Monsalve, comandante del Comando Gaula Militar, quien explicó que estos grupos de alcance nacional identifican bandas con dominio territorial en distintas zonas urbanas y les delegan tareas específicas para expandir sus economías ilícitas sin necesidad de tener presencia directa en cada lugar.
Según la inteligencia militar, la estrategia consiste en aprovechar el conocimiento local que tienen estas bandas sobre los territorios que controlan. Los grupos armados les entregan instrucciones precisas para que ejecuten extorsiones, secuestros selectivos, distribución de drogas y, en muchos casos, sicariatos como mecanismo para disputar espacios de comercio ilegal. Esta alianza entre estructuras criminales de distinto nivel permite al Clan del Golfo ampliar su control territorial y fortalecer sus finanzas, mientras que las bandas locales actúan como intermediarias o ejecutoras de tareas dentro de una estrategia más amplia de dominación urbana.
Balance operacional del Gaula Militar
La alerta fue dada a conocer en el marco del balance operacional del Gaula Militar con corte al 26 de octubre de 2026, en el que se reportaron más de 1.900 capturas por diferentes delitos. Durante las operaciones militares también se registraron 30 muertes en enfrentamientos, se incautaron más de 24 toneladas de estupefacientes y se logró que más de 5.900 millones de pesos dejaran de ser pagados a rentas criminales. Estas cifras reflejan el impacto de las acciones contra las estructuras ilegales, pero también evidencian la complejidad del fenómeno que ahora se investiga.
«También delegan lo que son los sicariatos para dentro de los mismos grupos delincuenciales ocupar algunos espacios territoriales donde distribuyen su droga. Entonces ellos ya reconocen algunas bandas que manejan territorios y les dan instrucciones para que hagan lo que ellos requieren, caso puntual de la extorsión y algunos secuestros selectivos»
Coronel Styk Reyes Monsalve, comandante del Comando Gaula Militar
Las autoridades investigan cómo funcionan estas redes, qué bandas están vinculadas y cómo se distribuyen las tareas dentro de esta nueva modalidad. Una de las principales preocupaciones es la capacidad de estos grupos para ampliar sus actividades ilegales en ciudades y disputar el control territorial con otras organizaciones. Además, la inteligencia militar advirtió sobre el posible uso de redes sociales para convocar eventos que luego son aprovechados como escenarios para actividades criminales, pues los responsables estudian los lugares y segmentan al público invitado con fines ilícitos.
La tercerización criminal representa un desafío adicional para las fuerzas de seguridad, ya que permite a grandes estructuras como el Clan del Golfo operar a través de terceros en zonas donde no tienen presencia directa. Las investigaciones en Bogotá han identificado posibles vínculos entre estas bandas locales y las finanzas ilegales del Clan del Golfo, lo que sugiere que la capital se ha convertido en un punto estratégico para esta estrategia. El Ejército Nacional continúa con operaciones de inteligencia y seguimiento para desarticular estas alianzas y frenar el avance de las economías ilegales en las ciudades.










