En un operativo conjunto que refuerza la lucha contra los grupos armados en el Nordeste antioqueño, tropas del Batallón de Despliegue Rápido N.° 20 del Ejército Nacional, con el apoyo de la Policía Nacional, lograron la localización e incautación de un depósito clandestino de material bélico y logístico en la vereda Juan Bran, zona rural del municipio de Remedios. El arsenal, que estaría en manos del frente 4 de las disidencias de las Farc, representa un duro golpe a la capacidad operativa de esta estructura ilegal que delinque en la región.
Las autoridades encontraron en el escondite un importante cargamento que incluye un arma larga tipo escopeta, quince proveedores o cargadores para diferentes tipos de fusiles, y más de 470 cartuchos de diversos calibres. Además, se incautaron dos radios de comunicación, cien metros de cordón detonante y 19 recipientes de PVC, elementos que, según las autoridades, son utilizados por los grupos armados para la fabricación de artefactos explosivos improvisados. El material incautado quedó a disposición de las autoridades competentes para adelantar los respectivos procedimientos judiciales.
El hallazgo se produce en medio de una grave crisis de orden público que azota al Nordeste antioqueño, donde en las últimas semanas se han intensificado los enfrentamientos entre el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc por el control de corredores estratégicos para sus actividades ilegales. Esta disputa armada ha provocado el desplazamiento forzado de más de 350 personas, quienes huyeron de la vereda Río Bagre, en el mismo municipio de Remedios, hacia otros sectores en busca de seguridad. La población civil se ha visto atrapada en el fuego cruzado, lo que ha encendido las alarmas de las autoridades y organismos humanitarios.
Operaciones sostenidas para proteger a la población
Las Fuerzas Militares han señalado que mantendrán operaciones de control e inteligencia en todo el Nordeste antioqueño, con el objetivo de ubicar más depósitos ilegales y desarticular las redes de apoyo logístico de los grupos armados. La prioridad, según se indicó desde el comando de la región, es debilitar la capacidad militar de estas estructuras y, sobre todo, proteger a la población civil que ha sido la principal víctima de este recrudecimiento de la violencia. En el operativo que permitió el hallazgo de este arsenal no se reportaron capturas ni enfrentamientos directos, lo que evidencia la precisión de la inteligencia militar en este tipo de acciones.












