Un total de 22 familias víctimas de este abominable delito, desplazamiento forzado y otras violencias fueron las directamente beneficiadas.
En las montañas de Victoria, Caldas, la tierra volvió a significar esperanza para 22 familias campesinas que durante años cargaron el peso del conflicto armado, el desplazamiento forzado, la violencia sexual y la pérdida de sus hogares, sus seres queridos y sus proyectos de vida.
Después de años de desarraigo y sufrimiento, las familias de la Asociación Gestionando Paz recibieron 172 hectáreas del predio La Lorena, en una entrega histórica liderada por la Agencia Nacional de Tierras —ANT—, como parte de la Reforma Agraria impulsada por el Gobierno del presidente Gustavo Petro.

La adjudicación representa acceso a tierra productiva y la posibilidad de que estas personas beneficiarias vuelvan al campo, siembren con sus propias manos, construyan comunidad y habiten un territorio en paz.
“Esta tierra nos devuelve la esperanza que habíamos perdido”, expresaron integrantes de la asociación durante la entrega, al recordar los años en los que tuvieron que abandonar sus hogares a causa de la violencia.
Ludirlena Pérez Carvajal, lideresa social y activista por los derechos de las mujeres víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado, aseguró que esta medida de reparación temprana representa “una bendición” para las familias beneficiarias. “La entrega permitirá que sus hijos crezcan bajo un legado cultural ligado al campo y encuentren nuevas oportunidades de vida desde la seguridad y la soberanía alimentaria”, agregó Ludirlena.
Por su parte, María Doly Vinasco, víctima del conflicto armado, no pudo ocultar su emoción durante la entrega: “El acceso a la tierra se convierte en una forma concreta de reparación para nosotros, que perdimos predios y tuvimos que abandonar nuestros territorios a causa de la violencia”.
Muchas de las familias beneficiarias sobrevivieron a hechos victimizantes que marcaron profundamente sus vidas. Hoy, con esta entrega, comienza una nueva etapa en la que vuelven a tener sueños en común: trabajar la tierra, cosechar sus propios alimentos y reconstruir la dignidad que el conflicto intentó arrebatarles.
Reparación temprana colectiva
La entrega se convirtió, además, en un hecho sin precedentes para el país, al ser reconocida como la primera reparación temprana de carácter colectivo realizada en Colombia, un modelo que busca acelerar las acciones concretas de reparación integral para las víctimas del conflicto armado.

Sergio Ramírez, coordinador de la Agencia Nacional de Tierras en Caldas, remarcó el alcance histórico de esta acción: “La Reforma Agraria es una forma de acompañar el proceso de paz y de justicia, verdad y reparación, y ante todo, de no repetición para que construyamos un país para todas y todos”.
Respaldo de la academia
La jornada también contó con el acompañamiento de la Universidad de Caldas, a través de su Semillero de Investigación y Observatorio Paz y Ciudadanía.
Katerine Restrepo, una de sus integrantes, señaló que para la academia “es una alegría poder acompañarlas en este proceso de reparación, de construcción de verdad y de nuevas comunidades para construir un territorio libre de violencia, un territorio para la paz y la vida”.
Ahora, las 22 familias de Gestionando Paz proyectan levantar una nueva comunidad campesina basada en la dignidad, la permanencia en el territorio y el trabajo colectivo, con el acompañamiento de la Agencia Nacional de Tierras.
Fuente: Agencia Nacional de Tierras












