El euro inició la jornada de este 24 de agosto con una cotización de 3.537,93 pesos colombianos, lo que representó una caída del 0,46% frente al cierre previo de 3.554,36 pesos, en un escenario de marcada volatilidad cambiaria que mantiene en alerta a los analistas del mercado. La divisa europea, que en la última semana acumula un avance del 0,96%, ha perdido más del 20% de su valor frente al peso colombiano en el último año, una tendencia que refleja la fortaleza relativa de la moneda local y la debilidad global del euro.
En paralelo, el Grupo Cibest de Bancolombia proyectó que el dólar estadounidense cerrará 2026 con un precio promedio de 3.878 pesos, según un informe citado por Valora Analitik. Esta estimación se sustenta en la debilidad global del dólar, el flujo de remesas hacia Colombia y el diferencial de tasas de interés que favorece el carry trade, pese a que el Banco de la República mantiene su tasa de intervención en 9,25%, mientras que la Reserva Federal opera en un rango de 3,50% a 3,75%.
Volatilidad y desempeño del euro
La volatilidad actual del mercado cambiario colombiano se sitúa en 27,65%, muy por encima del nivel de referencia de 20,95%, lo que evidencia una inestabilidad que afecta tanto al euro como al dólar. La moneda europea, pese a la caída diaria, logra un saldo semanal positivo, pero su desplome interanual superior al 20% la ubica en niveles que no se veían desde hace varios años frente al peso colombiano. Este comportamiento coincide con la apreciación del 14% que ha registrado el peso colombiano frente al dólar en lo que va de 2025, impulsada por la caída del índice DXY –que mide la fortaleza del dólar frente a otras monedas– en un 9% durante el mismo período.
Riesgos para 2026
La proyección de Bancolombia para el dólar en 2026, sin embargo, enfrenta riesgos relevantes que podrían presionar al alza la tasa de cambio. Entre ellos destacan la incertidumbre fiscal del país, evidenciada en el reciente recorte de la calificación soberana de Colombia, y el proceso electoral que se avecina, factores que podrían generar episodios de volatilidad y debilitar al peso. En ese contexto, el euro continuará moviéndose al compás de las decisiones de los bancos centrales y la evolución de la economía global, mientras los inversionistas mantienen la atención en los próximos datos de inflación y empleo tanto en Estados Unidos como en la zona euro.
En el ámbito local, el peso colombiano, emitido por el Banco de la República, circula en monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, estas últimas bimetálicas y con diseños de la biodiversidad colombiana como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. La de 1.000 pesos, que circuló entre 1996 y 2002, perdió popularidad por su facilidad de falsificación, pero el resto de las denominaciones se mantienen en uso cotidiano, reflejando la estabilidad de la moneda en un entorno de alta volatilidad cambiaria.










