El euro cerró la jornada del 25 de mayo en 4.233,43 pesos colombianos, registrando una caída del 1,28% frente al cierre anterior de 4.288,37 pesos, de acuerdo con datos de Dow Jones. Esta tendencia a la baja se ha profundizado en los últimos días, impulsada por factores de volatilidad global y local que incluyen la política comercial de Estados Unidos, la caída del índice DXY y la incertidumbre fiscal y electoral en Colombia. La moneda comunitaria acumula un descenso semanal del 3,09% y una pérdida interanual del 11,42%, en un contexto donde la volatilidad actual del tipo de cambio se ubica en 12,8%, por debajo del 16,55% de referencia, lo que sugiere cierta estabilidad cambiaria pese a las presiones externas.
Proyecciones para 2026 y contexto macroeconómico
El Grupo Cibest de Bancolombia, citado por Valora Analitik, proyecta que el dólar estadounidense promediará 3.878 pesos colombianos durante 2026, en un escenario de debilidad global del billete verde. El peso colombiano se ha apreciado un 14% frente al dólar en lo que va de 2025, mientras que el índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a una cesta de divisas, ha caído un 9% en el mismo período. La Reserva Federal mantiene su tasa de interés en el rango de 3,50% a 3,75%, mientras que el Banco de la República tiene su tasa en 9,25% y el mercado anticipa posibles incrementos, lo que amplía el diferencial de tasas a favor del peso colombiano. Factores como el flujo de remesas y los ajustes al alza en las tasas locales también sustentan la proyección de estabilidad para la moneda local.
Entre los riesgos que podrían alterar este panorama para 2026 se encuentran la incertidumbre fiscal tras el reciente recorte de la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral nacional, que añade volatilidad política. En el mercado cambiario, las monedas colombianas en circulación incluyen denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1000 pesos, estas últimas bimetálicas y con diseños que aluden a la biodiversidad del país, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. La moneda de 1000 pesos, emitida entre 1996 y 2002, perdió popularidad debido a falsificaciones, aunque sigue siendo de curso legal. Este contexto monetario se mantiene mientras el euro profundiza su caída frente al peso colombiano, reflejando la compleja interacción de fuerzas globales y domésticas.












