Explosión política: Alianza Verde rompe con Pacto Histórico tras elección del CNE

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La elección de los nueve magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE) para el período 2026-2030 desató una crisis política de gran magnitud entre el Pacto Histórico y la Alianza Verde, con acusaciones mutuas de traición y ruptura de la alianza progresista. La jornada de votación del jueves 27 de agosto en el Congreso de la República dejó al descubierto el colapso de las negociaciones entre ambas bancadas, que durante semanas intentaron conformar un bloque conjunto que asegurara tres magistrados: dos para el Pacto y uno para el Verde o los independientes. Sin embargo, el intento del Pacto Histórico de imponer la candidatura de Guillermo Rivera, exembajador y miembro del partido En Marcha, llevó a la Alianza Verde a considerar que había sido excluida y a respaldar la lista independiente liderada por Gersel Pérez, de Cambio Radical, junto con Demócratas.

El senador John Amaya, de la Alianza Verde, defendió la decisión recordando que su partido es el más grande de los minoritarios y tenía una legítima aspiración a mantener su espacio en el CNE. Desde el Pacto Histórico, la senadora Isabel Zuleta reaccionó con dureza: «¿Quién puede creer que Cambio Radical es independiente? ¿Nos quieren tratar de pendejos o qué?», y agregó un reproche directo a sus antiguos aliados: «Nunca dijeron nada con los cientos de entidades que tuvieron a su cargo, para ustedes solo fue burocracia, para nuestros sueños de transformación que en muchos casos ustedes no hicieron nada». Amaya replicó con un mensaje de autonomía: «Diferir no es traicionar. La autonomía no es traición», y subrayó que «el Verde no es apéndice del Pacto. Es un partido autónomo, con bancada propia y capacidad de tomar decisiones».

El resultado final de la votación dejó una correlación de fuerzas claramente favorable al centro y centroderecha: siete de los nueve magistrados electos pertenecen a ese espectro político, mientras que solo dos, Cielo Rusinque y Ana Jimena Bautista, representan al Pacto Histórico. La Alianza Verde, que hasta ahora contaba con un espacio propio en el CNE, perdió esa representación, un costo político que sus dirigentes asumen como consecuencia de haber actuado con autonomía tras sentirse excluidos por la bancada de izquierda.

Declaraciones cruzadas y ruptura de la coalición

El senador John Amaya insistió en que no hubo traición, sino un nuevo desconocimiento de la decisión mayoritaria del Partido Verde, que tiene la bancada más grande entre los partidos minoritarios. «Aquí no hubo ninguna traición. Lo que hubo fue un nuevo desconocimiento de la decisión mayoritaria del Partido Verde», afirmó. Desde el Pacto Histórico, en cambio, la lectura fue de una alianza con la oposición de centroderecha, y el expresidente Gustavo Petro y otros dirigentes del petrismo calificaron el apoyo del Verde a Gersel Pérez como una traición. Senadores como Duvalier Sánchez y el representante Mauricio Toro, ambos de la Alianza Verde, insistieron en que actuaron con autonomía después de que el Pacto los excluyera.

«Diferir no es traicionar. La autonomía no es traición»

John Amaya, senador de la Alianza Verde

«¿Quién puede creer que Cambio Radical es independiente? ¿Nos quieren tratar de pendejos o qué?»

Isabel Zuleta, senadora del Pacto Histórico

En medio de la controversia, también se recordó que el senador John Amaya es hermano del gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, un detalle que añade un matiz personal a la disputa política. Amaya, además, defendió la coherencia de su partido al señalar que el voto a favor del senador Iván Cepeda en las elecciones presidenciales del 21 de junio fue por convicción y no a cambio de cuotas burocráticas, en un intento por desmarcar las decisiones del Verde de cualquier transacción política. La crisis deja una fractura profunda en la alianza progresista que gobernó con Gustavo Petro, y abre interrogantes sobre la viabilidad de futuras coaliciones entre el Pacto Histórico y la Alianza Verde en el Congreso.

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