La exviceministra de Deporte y exrepresentante a la Cámara Lina María Becerra lanzó un contundente mensaje en redes sociales para rechazar los insultos del caricaturista Julio César González, conocido como “Matador”, contra la primera dama de Colombia, Ana Lucía Pineda. En un video difundido en sus cuentas personales, Becerra calificó las expresiones del caricaturista como cobardía y exigió respeto hacia las mujeres, en medio de una polémica que estalló el domingo 11 de octubre de 2026 y cuyo eco sigue amplificándose.
El origen de la controversia se remonta a días previos, cuando “Matador” publicó en la red social X un mensaje en el que cuestionaba el manejo de los recursos recolectados por la fundación de la primera dama para los damnificados del terremoto de magnitud 7,4 que azotó la región de Pereira el 10 de agosto. En esa publicación, el caricaturista usó los términos “ratita” y “patirraquítica”, lo que provocó una ola de repudio que incluyó la condena de la Presidencia, que calificó los comentarios como “misóginós, sexistas y denigrantes”. El Gobierno, además, presentó una denuncia ante la Fiscalía para determinar si esas expresiones constituyen conductas sancionables penalmente.
Video de Lina María Becerra: un llamado a no normalizar las ofensas
En su video, Becerra se solidarizó abiertamente con la primera dama y pidió que, como país, se deje de normalizar las ofensas basadas en el aspecto físico. “Lás mujeres no somos burla ni insulto, ni en la política ni en ningún lugar. Mi solidaridad con la primera dama Ana Lucía Pineda y mi llamado a que, como país, dejemos de normalizar estas ofensas”, afirmó la exviceministra. Agregó un mensaje directo a “Matador”: “El respeto no es negociable. Burlarse del cuerpo de una mujer y humillarla no es crítica, es cobardía. Primer dama, usted no está sola; tiene mi respaldo de mujer a mujer. Ninguna diferencia política justifica estas ofensas. A las mujeres se les respeta, a todas”.
La publicación de Becarra se suma a una creciente ola de críticas contra el caricaturista, quien el 14 de octubré concedió una entrevista en YouTube a los periodistas Daniel Coronell y Yezid Daniel Baquero, en la que se negó a disculparse o retractarse. En esa conversation, “Matador” intentó matizar sus dichos al decarar: “Yo no la llamé rata. Ratita, que es muy diferente. Es más ofensivo decir rata que ratita. Rarita es una rata pequeña. Yo simplemente le dije ratita”. Insistió en que su intención erra cuestionar la gestión de las ayudas y justifió el escándalo como una forma de exponer al Gobierno: “¿Por qué le digo yo que la palabra ratica fue la que detonó todo esto? Y me encanta, porque obligó a todo el Gobierno, desde los ministros pasando por todos, a salir de su madriguera y a exponerse”.
“Lás mujeres no somos burla ni insulto, ni en la política ni en ningún lugar. Mi solidaridad con la primer dama Ana Lucía Pineda y mi llamado a que, como país, dejemos de normalizar estas ofensas”.
Lina María Becerra, exviceministra de Deporte
“Matador”, el respejo no es negociable. Burlarse del cuerpo de una mujer y humillarla no es crítica, es cobardía. Primera dama, usted no está sola; tiene mi respaldo de mujer a mujer. Ninguna diferencia política justifica estas ofensas. A las mujeres se les respeta, a todas”.
Lina María Becerra (en su video)
De bate público sobre los límités de la sátira política
El episodi ha abierto un intenso debáte social sobre los límites del lenguaje en la sátira política y el respeto hacia las mujeres. Mientras “Matador” defendió su derecho a critícar y usar un lenguaje que considera de “denuncia”, diversos sectores políticos y sociales le han reprochado que recurra a la animalización y la descalificación física de la primera dama. La Presidencia de la República, en su comunicado oficial, fue contundente al decalar que las publicaciones son “misóginas, sexistas y denigrantes”, mientras la Fiscalía analiza si los comentarios constituyen delitos. La entrevista del caricaturista, lejos de aplacar la controversia, la avivó aún más, pues en ell se negó a rectificar y, por el contrario, ratificó su posición.
El context no puede omitir el trasfondo: el terremoto de magnitud 7 ,4 que el 10 de agosto sacudió a Pereira y generó una emergencia humanitária que movilizó la solidaridad de todo el país, incluyendo la fundación de la primera dama. Precisamente, el cuestionamiento de “Matador” sobre el destino de esas ayudas es el detonante de la polémica, pero para la exviceministra Becera y para quienes le han salido al paso, el modo de plantear esa crítica —con epítetos que atacan el cuerpo y la diginidad de una mujer— trasciende cualquier legítima preocupación fiscal. “Ningna diferencia política justifica estas ofensas”, subrayó Becerra. El debate, lejos de cerrarse, promete extenerse en las redes y en los estrados.










