El Gobierno colombiano busca cerrar este año un acuerdo comercial con Estados Unidos que permita eliminar o modificar los aranceles del 12,5% aplicados a productos nacionales desde julio de 2026, según anunció el ministro de Comercio, Mauricio Gómez. Las negociaciones avanzan «a buen ritmo» y el ministro no descartó que se pueda firmar un pacto en diciembre próximo.
Las conversaciones se intensificaron luego de que el presidente Donald Trump dejara abierta la posibilidad de revisar la medida el pasado 12 de octubre, cuando al ser consultado respondió: «Puede que lo haga». Desde entonces, equipos de ambos países trabajan en la revisión artículo por artículo de un acuerdo recíproco que beneficie mutuamente a las economías.
La imposición del arancel, aplicado desde el 24 de julio de 2026, afecta a sectores clave como flores frescas, confecciones, calzado, manufacturas de plástico y alimentos procesados. Sin embargo, productos emblemáticos como café, banano, aguacate, mango, piña, petróleo, carbón, oro, cacao y medicamentos quedaron excluidos de la medida. La decisión de Washington se originó en una investigación sobre trabajo forzoso en 54 economías, liderada por Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos.
Como respuesta a esas preocupaciones, Colombia expidió el Decreto 1444 de 2026 el 28 de septiembre, que prohíbe la importación de mercancías elaboradas total o parcialmente con trabajo forzoso u obligatorio. Esta norma busca alinear la legislación colombiana con los estándares internacionales y allanar el camino para la negociación.
Durante la semana pasada, el ministro Gómez viajó a Washington D.C. junto a la embajadora María Consuelo Araujo para sostener un diálogo directo con los negociadores estadounidenses. «La semana pasada estuve en Washington con la embajadora María Consuelo Araujo en un diálogo sincero, como siempre», declaró Gómez, añadiendo que revisan «artículo por artículo lo que más le conviene a ambos países».
Un terremoto que aceleró el diálogo
El contexto de la negociación incluye la grave situación que atraviesa Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 que afectó infraestructura y actividad económica. El presidente colombiano, en una llamada telefónica sostenida el 15 de agosto con Trump, solicitó la suspensión temporal de los aranceles para aliviar la presión sobre los empresarios. «Le dije que tenemos un enorme desafío por delante: reconstruir a Colombia en medio de la situación económica tan difícil y apocalíptica que heredé», dijo el mandatario, según un mensaje publicado en su cuenta de X. Agregó que pidió considerar la suspensión temporal de los altos aranceles «con el fin de aliviar a nuestros empresarios, que están enfrentando momentos muy difíciles por los efectos del terremoto».
«Estamos en eso, es un acuerdo comercial recíproco, de lado y lado, y vemos con buenos ojos que de pronto este año, todavía no lo aseguro, podamos llegar a un acuerdo final que se anuncia en las próximas semanas y se firme en el mes de diciembre»
Mauricio Gómez, ministro de Comercio de Colombia
Además de las gestiones con Estados Unidos, el ministro Gómez confirmó avances en otros frentes. Colombia firmará el 11 de diciembre un acuerdo comercial con El Salvador, mientras que las negociaciones con Japón avanzan en «muy buen ritmo». Estos pactos forman parte de la estrategia del gobierno para diversificar mercados y reducir la dependencia de un solo socio comercial.
La posible eliminación del arancel del 12,5% representa un alivio significativo para los exportadores colombianos que vieron encarecerse sus productos en el mercado estadounidense justo cuando el país enfrenta la reconstrucción post-terremoto. Sin embargo, el ministro evitó confirmar que el acuerdo se concrete este año, aunque dejó claro que «lo que más le conviene a ambos países» está sobre la mesa. Mientras tanto, los equipos negociadores continúan reunidos, con la esperanza de que las próximas semanas sean definitivas para un anuncio que podría sellarse en diciembre.










