La ministra de Transporte, Elsa Margarita Noguera, presentó ante la Comisión Sexta del Congreso de la República, en nombre del Gobierno de Abelardo de la Espriella, una propuesta para reformar el Código de Tránsito. La iniciativa busca que las multas sean flexibles para quienes cometen una infracción por primera vez, mientras que los conductores reincidentes deberán enfrentar sanciones mucho más severas. La única excepción quedó claramente establecida: las conductas que pongan en riesgo la vida no serán objeto de ninguna flexibilización.
Durante el debate de control político, en el que también participaron los ministerios de TIC, Educación y Cultura, la funcionaria explicó que el objetivo es promover comportamientos responsables en las vías sin castigar de manera desproporcionada a quien se equivoca una sola vez. Bajo ese principio de proporcionalidad, la reforma revisará tanto el valor de las multas como su forma de cobro, además de evaluar el funcionamiento de los dispositivos de fotodetección para garantizar que cumplan con todos los requisitos legales.
Proporcionalidad como eje pedagógico
Noguera fue enfática al señalar que la gran apuesta del Gobierno es que las sanciones económicas tengan un carácter formativo y no simplemente recaudador. En ese sentido, un conductor que comete su primera falta no debería pagar la totalidad de la multa, e incluso la segunda infracción tendría un tratamiento menos severo. La mano dura estaría reservada para quienes reinciden de manera constante.
«Por eso, la gran apuesta es la proporcionalidad, que realmente logremos multas y sanciones que logren una educación vial, que sea proporcional y que empiece la primera multa, que no haya que pagarla completamente. La segunda, o sea que al que una vez se equivoca, tampoco seamos tan severos con ese conductor, sino ya al que es reincidente, sí hay que ser muy duros»
Elsa Margarita Noguera, ministra de Transporte
Sin embargo, la ministra fue tajante al advertir que esa flexibilización no aplicará para las faltas que comprometan la integridad de las personas en la vía. La misma lógica de proporcionalidad tendrá un límite claro cuando se trata de la vida, un criterio que quedó explícito en su intervención ante el Congreso.
«Y en este código hay que decirlo, si bien se va a flexibilizar el tema de los costos, lo que no vamos a flexibilizar es aquellas medidas que ponen en riesgo la vida del conductor y la vida de los demás»
Elsa Margarita Noguera, ministra de Transporte
Otro de los ejes centrales de la propuesta tiene que ver con las fotomultas. El Ministerio de Transporte ordenó revisar los dispositivos de fotodetección instalados en todo el país para verificar que cumplan los requisitos normativos. La ministra advirtió que si una cámara no cumple con las condiciones exigidas para su instalación, los comparendos que de ella se deriven podrían caerse por completo.
«La forma en la que se instala la cámara tiene dos requisitos (…) Si esa cámara no cumple con esos requisitos, todos esos comparendos se caen»
Elsa Margarita Noguera, ministra de Transporte
Aunque la propuesta ya está sobre la mesa del Congreso, todavía no se han precisado los montos exactos, los porcentajes de descuento ni los plazos para su implementación. Lo que sí dejó claro el Gobierno es que conductas como el exceso de velocidad o la conducción bajo los efectos del alcohol seguirán siendo sancionadas con todo el rigor, sin importar si se trata de la primera falta. La discusión de la reforma queda así abierta en el legislativo, con la expectativa de que el nuevo código logre equilibrar la sanción con la educación vial.










