Hospital de Usme, Bogotá: tres meses sin urgencias ni UCI tras inauguración

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Tres meses después de la inauguración oficial del Hospital de Usme, la promesa de un centro de salud de alta complejidad para el sur de Bogotá se ha convertido en una frustración para más de un millón de habitantes. El concejal Julián Espinosa, de la Alianza Verde, denunció a finales de mayo que los servicios críticos del nuevo hospital —urgencias, hospitalización, UCI y quirófanos— no están habilitados, mientras la administración distrital defiende una apertura progresiva que debía cumplirse en abril y que, hasta ahora, no se ha materializado.

La obra, que demandó una inversión de 258.000 millones de pesos y acumuló un retraso de 27 meses en su entrega, fue inaugurada el 18 de febrero de 2026 por el alcalde Carlos Fernando Galán. En ese acto, Galán afirmó: “Nuestra labor es garantizar el acceso a la salud, eliminar barreras y lograr que un paciente que requiere una consulta, examen o atención, la tenga rápido”. Sin embargo, tras recorrer las instalaciones, Espinosa constató que la atención se limita a consulta externa con autorización previa de la EPS, obligando a los pacientes a realizar trámites y desplazamientos hacia otros centros asistenciales, como el Hospital de Meissen.

“Tenemos hospital, pero si nos enfermamos no nos atienden”

Durante su visita al centro asistencial, ubicado en la localidad de Usme, el concejal recogió el malestar de la comunidad. “Galán vino a cortar la cinta del Hospital de Usme en febrero. Pero la comunidad hoy dice otra cosa: ‘Tenemos hospital… pero si nos enfermamos no nos atienden’”, declaró Espinosa. Según el cabildante, la situación es crítica: “Entregaron esta obra, cortaron la cinta y simplemente tiene una función inocua. No está habilitado el servicio de urgencias. Hay gente que viene a hacer fila para que la atiendan y desafortunadamente no está habilitado ese servicio. Les toca que irse para el Hospital de Meissen”.

“Galán vino a cortar la cinta del Hospital de Usme en febrero. Pero la comunidad hoy dice otra cosa: ‘Tenemos hospital… pero si nos enfermamos no nos atienden’”.

Julián Espinosa, concejal de Bogotá (Alianza Verde)

El Hospital de Usme fue concebido como un avance histórico para el sur de la capital, un territorio históricamente marginado en materia de salud pública. Su construcción beneficiaría a las localidades de Usme, Tunjuelito, Sumapaz y Ciudad Bolívar, así como a municipios de Cundinamarca y el departamento del Meta, sumando más de un millón de personas. El plan de apertura progresiva anunciado por la administración distrital contemplaba iniciar con consulta externa en especialidades, habilitar urgencias en abril y completar hospitalización, imágenes diagnósticas, UCI y quirófanos entre junio y julio de 2026. Sin embargo, a finales de mayo, ninguna de esas etapas se había cumplido.

El secretario de Salud de Bogotá, Gerson Bermont, se limitó a afirmar el 29 de abril que “muy pronto, el servicio de urgencias abrirá sus puertas”, sin precisar una fecha concreta. Desde la administración distrital sostienen que la apertura progresiva es necesaria para cumplir con los requisitos normativos y de seguridad, y garantizar la calidad en la atención. No obstante, la comunidad reclama una respuesta inmediata. Mientras tanto, quienes requieren atención urgente deben recorrer largas distancias hasta el Hospital de Meissen, saturado y lejano para los habitantes de Usme y localidades aledañas, en una paradoja que resume la dura realidad: tener un hospital nuevo, pero sin servicios vitales.

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