**Ingeniero relata seis horas de angustia en cabina del Megacable de Pereira tras sismo de 7,4**

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Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia el lunes 10 de agosto de 2026 a las 7:34 de la mañana, dejando una estela de emergencias en varias capitales del país. En Pereira, el sismo provocó que el sistema Megacable se detuviera de forma abrupta, dejando a 121 personas suspendidas en el aire. Entre los afectados se encontraba el ingeniero mecánico Hernando Parra, quien vivió seis horas de angustia al interior de una cabina detenida entre las pilonas dos y tres, en el trayecto entre las estaciones Parque Olaya y Terminal.

El movimiento telúrico desalineó una polea y provocó que el cable, cuyo peso entre pilonas alcanzaba las seis toneladas, debiera ser reubicado sobre rodillos utilizando polipastos. El personal técnico del sistema, coordinado por el ingeniero Sebastián Vargas, mantuvo contacto telefónico constante con los pasajeros cada 15 o 30 minutos para evitar que cundiera la desesperación. En la cabina de Parra viajaban ocho personas, entre ellas dos hombres y cuatro mujeres, aunque la información oficial presenta una inconsistencia en el número de ocupantes. Producto del fuerte balanceo vertical y pendular que generó el sismo, una mujer sufrió un golpe en la cabeza, otro pasajero resultó con una lesión en una pierna y el propio Parra, al igual que otros ocupantes, terminó con hematomas leves.

Seis horas de incertidumbre en el aire

Hernando Parra relató que desde su cabina pudo observar cómo la ciudad sufría los embates del terremoto. “Veíamos cómo sufría la ciudad este momento tan difícil que estamos viviendo”, declaró el ingeniero, quien pudo apreciar daños en edificios como la gobernación de Risaralda, colapsos parciales en viviendas del barrio Belalcázar y afectaciones en torres del sector La Lorena. Inicialmente, Parra creyó que el rescate se realizaría con cuerdas y escaleras por parte de los bomberos, pero el personal técnico del Megacable, que se movilizó en moto debido a la congestión vial que paralizó la ciudad, logró reubicar el cable y proceder al rescate desde la pilona tres. Durante la espera, el espacio reducido de la cabina impedía estirarse, mientras que en una cabina cercana con solo dos pasajeros, estos optaron por acostarse a esperar. Los técnicos descartaron cualquier riesgo de que la puerta se abriera completamente, lo que habría provocado una expulsión al vacío.

«Hermano, cuéntenos a qué hora nos van a sacar. Esta persona acá están desesperadas, cuéntenos»

Hernando Parra, Ingeniero mecánico atrapado en el Megacable

Mientras Parra y los demás pasajeros eran rescatados tras seis horas de angustia, otras zonas del país vivieron situaciones aún más prolongadas. Según información del ingeniero Sebastián Vargas, en otras ciudades afectadas por el terremoto, los pasajeros atrapados en sistemas similares solo fueron auxiliados hacia las 6 o 7 de la noche, acumulando hasta 12 horas de espera. El sismo de magnitud 7,

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