El abogado caldense Jorge Eliécer Laverde asumirá como contralor general de la República el próximo 1 de septiembre, luego de ser elegido por el Congreso pleno con 269 votos. En entrevista con Semana, el nuevo jefe del máximo organismo de control fiscal del país anunció que sus prioridades serán el control preventivo basado en inteligencia artificial, la descentralización de la Contraloría y el combate frontal contra la corrupción. Laverde, nacido en La Dorada, Caldas, llega con un proyecto que califica de «serio, técnico y profundamente humano», y que construyó mediante diálogo con las distintas bancadas del Congreso.
Laverde no es un desconocido en la política colombiana. Fue concejal de La Dorada, diputado de Caldas y secretario general de la Comisión Sexta del Senado, además de desempeñarse como docente universitario. Su formación en derecho, gobierno y administración, sumada a su experiencia como exaspirante a magistrado de la Corte Constitucional en 2025, le dan un perfil académico y técnico. En el proceso de elección superó al exvicecontralor Carlos Mario Zuluaga, y al referirse a la votación que lo llevó al cargo, Laverde la calificó como «histórica».
«Histórica»
Jorge Eliécer Laverde, contralor general electo
Entre las medidas concretas que anunció se destaca la creación de una unidad especial para hacer seguimiento al Fondo Milagro, el programa de reconstrucción tras el terremoto, con presencia permanente en la zona. También abrió la puerta a posibles auditorías a Ecopetrol si se detectan indicios de irregularidades en contratación, ejecución presupuestal o inversión. En cuanto a las investigaciones por presunto saqueo de recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), afirmó que continuarán y que prevé acelerar los procesos, adoptar embargos preventivos y coordinar con la Fiscalía y la Procuraduría. Además, aseguró que se revisarán los contratos atribuidos a Verónica Alcocer, sin que existan nombres propios que impidan el control fiscal.
Un enfoque preventivo y descentralizado
Laverde cuestionó el modelo tradicional de vigilancia fiscal al que calificó como una «autopsia», y prometió una intervención anticipada que evite la pérdida de recursos públicos. Su administración, que se extenderá hasta 2030, combinará un «enfoque humano» con una «mano de hierro jurídica» para recuperar dineros del Estado. Sin embargo, su llegada no está exenta de polémica. En redes sociales circularon audios sobre un presunto acoso sexual, que su defensa calificó como una campaña de desprestigio, y aseguró que no existen denuncias formales ni expedientes al respecto. Con 269 votos de respaldo, Laverde asume la Contraloría con el desafío de modernizar el control fiscal y restaurar la confianza ciudadana en la lucha contra la corrupción.










