En una conferencia de prensa cargada de emotividad y denuncia, los jugadores del Deportivo Pereira, acompañados por su entrenador Alexis Márquez, revelaron la grave crisis económica que atraviesa la institución. Fue luego del triunfo 1-0 sobre Jaguares de Córdoba, el 27 de octubre de 2026, cuando el defensor Walmer Pacheco, como portavoz del plantel, puso en evidencia los salarios impagos que afectan a futbolistas, cuerpo técnico y personal administrativo. “Lo importante era sumar, asumimos este partido con valentía, a pesar del panorama gris que vivimos en el club”, declaró Pacheco, visiblemente afectado pero orgulloso de haber saltado al campo del Estadio Hernán Ramírez Villegas.
La victoria, correspondiente a la quinta jornada de la Liga BetPlay que había sido aplazada por el terremoto del 10 de agosto, permitió al Pereira alcanzar 17 puntos y ubicarse en el puesto 15 de la tabla, sin opciones de clasificar a los cuadrangulares. Pero el resultado deportivo quedó opacado por la denuncia: los futbolistas acumulan dos meses de salarios impagos, mientras que el cuerpo técnico y los administrativos ya completan tres meses sin cobrar. La institución arrastra dificultades financieras desde finales de 2025, lo que derivó en una sanción de la FIFA que impide al club inscribir nuevos jugadores hasta que regularice sus obligaciones. “Esperamos se hayan sentido representados aquí en la cancha con estos valientes, porque fue meramente amor, fue amor por todo lo que ha pasado en la ciudad, volver al Hernán Ramírez Villegas después de año y medio, si no estoy mal, y acá estamos, dando la cara a pesar de todas las dificultades que estamos pasando”, agregó Pacheco, cuyo testimonio fue difundido por la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro).
La valentía de jugar pese a todo
La presencia de los futbolistas en el partido estuvo en duda hasta último momento. El plantel evaluó no concentrarse antes del encuentro debido a los incumplimientos, pero finalmente decidió jugar para no defraudar a la afición y a la ciudad que tanto ha sufrido con el desastre natural. “A los muchachos, felicitarlos, cuerpo técnico y jugadores porque tuvimos la valentía y el pundonor de salir a la cancha, a pesar de que se nos adeudan las cosas, pero aquí estamos poniendo la cara por una ciudad, por nuestras familias, porque nos gusta el fútbol”, enfatizó Pacheco, quien se convirtió en la voz del plantel en una jornada que mezcló la alegría del triunfo con la amargura de la crisis institucional.
El caso del Deportivo Pereira no es aislado. El Deportivo Pasto afronta una situación similar: la plantilla profesional completaría dos meses sin salarios si no se paga el mes de octubre, según informó el periodista Felipe Sierra. La deuda incluye liquidaciones de exfutbolistas, entre ellos de la rama femenina. Ante esta realidad, Acolfutpro ha solicitado a la Superintendencia de Sociedades la reorganización empresarial del club pastuso, amparada en la Ley 1116 de 2026, y al Ministerio del Deporte la suspensión del reconocimiento deportivo con base en el artículo 8 de la Ley 1445. Mientras tanto, en Pereira, los jugadores esperan que su valentía trascienda y genere una solución que les permita seguir compitiendo con dignidad en un fútbol colombiano que, una vez más, muestra sus fisuras estructurales.
«Lo importante era sumar, asumimos este partido con valentía, a pesar del panorama gris que vivimos en el club (Pereira). A los muchachos, felicitarlos, cuerpo técnico y jugadores porque tuvimos la valentía y el pundonor de salir a la cancha, a pesar de que se nos adeudan las cosas, pero aquí estamos poniendo la cara por una ciudad, por nuestras familias, porque nos gusta el fútbol»
Walmer Pacheco, defensor del Deportivo Pereira










