Lara elogia a Jaramillo y defiende desmonte de afiche en el Museo Nacional de Bogotá

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El ministro del Interior, Rodrigo Lara, respondió con un escueto pero contundente «Sí, fue un gran hombre» al ser cuestionado este martes por el representante a la Cámara del Pacto Histórico, José Luis Bohórquez, en los pasillos del Congreso de la República. El interrogatorio se produjo en medio de la discusión del Presupuesto General de la Nación para 2027 y a propósito del retiro de más de treinta piezas del Museo Nacional de Colombia, dispuesto por su presidente, Abelardo de la Espriella, bajo el concepto de una «contrarrevolución cultural». Entre las obras retiradas el pasado jueves 15 de octubre se encuentra un afiche del excandidato presidencial de la Unión Patriótica, Bernardo Jaramillo Ossa, asesinado en 1990, cuya permanencia en el recinto museístico se ha convertido en el centro de una fuerte controversia política.

La decisión de De la Espriella ha generado un amplio rechazo por parte de la oposición, organizaciones culturales y museos de arte moderno, que consideran que la permanencia de las piezas no debe depender de las afinidades ideológicas de un Gobierno. El desmonte incluyó referencias al feminismo, a la población LGBTIQ+, a la Unión Patriótica, a la Asamblea Constituyente de 1991 y al proceso de paz de 2016. Fue en ese contexto que el representante Bohórquez encaró al ministro Lara en el Capitolio, visiblemente molesto por la remoción del afiche de Jaramillo Ossa.

Un cruce de versiones en el Congreso

Durante el intercambio, que tuvo lugar mientras se discutía el presupuesto para la vigencia del próximo año, Bohórquez le reclamó al ministro por el destino de las piezas retiradas. «Creo que lo primero es el diálogo y lo estamos agotando. Primero, haber quitado al compañero Bernardo Jaramillo del museo. Es una seria provocación», señaló el congresista, quien además insistió en que el excandidato presidencial «no estuvo en ningún grupo armado, defendió la paz y rechazó hechos como el secuestro y la voladura de oleoductos». Lara, por su parte, respondió a las preguntas sobre el paradero de las obras con evasivas y se limitó a decir «yo soy liberal» cuando se le preguntó si el retiro era una medida de su partido. Ante la insistencia de Bohórquez, quien preguntó «¿Van a se? ¿Las van a desaparecer? Porque nuestra gente nos lo está preguntando», el ministro terminó expresando su molestia al notar que la conversación estaba siendo grabada y se retiró del lugar.

«Quitar lo del museo está mal y creo que cualquier demócrata reconoce que eso está mal»

José Luis Bohórquez, representante a la Cámara del Pacto Histórico

A pesar del tono confrontado del intercambio, el ministro Lara reconoció frente a las cámaras que Bernardo Jaramillo Ossa fue un gran hombre. «Sí, fue un gran hombre», afirmó, aunque no respondió de fondo sobre la suerte de las más de treinta piezas retiradas del museo. La respuesta ha sido interpretada como un intento de atenuar la polémica, pero no ha logrado aplacar las críticas de quienes ven en la medida un ataque a la memoria histórica del país.

Protestas e intervención policial el domingo

La controversia por el museo se vio agravada por los hechos del domingo 18 de octubre, cuando la Fuerza Pública intervino en dos protestas en el centro de Bogotá, una en el sector de La Perseverancia y otra frente al propio Museo Nacional, sobre la carrera Séptima. El ministro Lara defendió la actuación policial y aseguró que las autoridades acudieron primero al diálogo. En La Perseverancia, donde la concentración afectaba el acceso a una estación de Policía, los manifestantes aceptaron mantener un carril habilitado tras la mediación de la Defensoría del Pueblo y la Secretaría Distrital de Gobierno; los uniformados se retiraron y la protesta continuó de manera pacífica. En cambio, frente al museo, un grupo mantuvo bloqueada la totalidad de la carrera Séptima, lo que motivó la intervención de los uniformados.

«De ninguna manera se puede permitir un bloqueo total», declaró Lara, quien a través de su cuenta de X publicó un mensaje en el que asegura: «Ni un derecho menos para quienes protestan ni un espacio más para las vías de hecho». En las protestas había menores de edad, por lo que participaron equipos del Ministerio del Interior, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y gestores distritales para atender la situación. La Secretaría Distrital de Gobierno reportó un nuevo momento de tensión durante el avance de los uniformados pasadas las 5:00 de la tarde, luego de que la Defensoría del Pueblo intentara mediar para que los manifestantes despejaran la calzada. El ministro recordó que el derecho de protesta está amparado por el Decreto 1525 y que se establecieron corredores solidarios, pero insistió en que la vía pública no puede ser bloqueada de manera total. La jornada dejó un balance de tensión en el centro de la ciudad, en medio de un clima político ya enrarecido por la decisión del Museo Nacional. La pregunta por el paradero de las obras retiradas y por el futuro de la memoria histórica sigue abierta, mientras la oposición anuncia nuevas acciones para exigir que las piezas vuelvan a ser exhibidas.

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