El futuro de Néstor Lorenzo al frente de la Selección Colombia se definió en una cumbre celebrada el pasado 14 de julio en Bogotá. El técnico argentino y el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurún, sostuvieron una reunión privada en la que analizaron en detalle la participación del combinado nacional en el Mundial de 2026 y acordaron trazar el nuevo ciclo deportivo, con la Copa América 2028 y el Mundial 2030 como los grandes objetivos. Tras la eliminación del equipo en la cita orbital, ambas partes manifestaron su disposición para sostener el proyecto y dar continuidad al proceso del seleccionador, cuyo contrato se extiende hasta el 31 de julio de este año.
Durante el encuentro, que se prolongó por varias horas, Lorenzo y Jesurún hicieron una revisión del rendimiento del plantel en Estados Unidos y comenzaron a planificar los primeros pasos rumbo a las próximas eliminatorias. La hoja de ruta incluye la organización de partidos amistosos en las fechas FIFA del segundo semestre de 2026 y la preparación para las eliminatorias sudamericanas hacia 2030, cuya fecha de inicio aún no ha sido oficializada por la Conmebol, aunque se estima que podrían arrancar en marzo de 2027. El análisis también abarcó el balance de la era Lorenzo, que suma 51 partidos dirigidos en todas las competencias, con un saldo de 31 victorias, 12 empates y 8 derrotas.
Un Mundial de récord defensivo
El desempeño de Colombia en el Mundial 2026 fue uno de los ejes centrales de la conversación. El equipo dirigió cinco partidos en el torneo, de los cuales ganó tres y empató dos, registrando una impresionante solidez defensiva al recibir apenas un gol en contra, mientras que anotó cinco tantos a favor. Este rendimiento, que dejó una imagen competitiva del combinado nacional, fue valorado positivamente por la dirigencia y refuerza la intención de mantener el proceso, iniciado tras la salida de Reinaldo Rueda. Lorenzo, quien llegó al cargo proveniente del fútbol peruano, ya había demostrado su capacidad al llevar a Colombia a la final de la Copa América 2024, certamen en el que cayó ante Argentina por un gol de Lautaro Martínez al minuto 112, en una demoledora definición disputada el 14 de julio de ese año en Miami.
La continuidad de Lorenzo no será el único movimiento en el banquillo. La reunión también sirvió para confirmar la reestructuración del cuerpo técnico, que ya tiene al menos dos bajas confirmadas. La más significativa es la de Luis Amaranto Perea, quien dejó su cargo como asistente técnico para asumir como director técnico de Independiente Medellín, una decisión que el seleccionador conocía antes de la cita mundialista. Además, se prevé una modificación en el área física, aunque aún no se ha definido públicamente si la salida corresponderá a Damián Lanata o a Leandro Jorge. La planificación del nuevo ciclo, por tanto, incluirá la búsqueda de reemplazos que se integren al proyecto de cara a los desafíos que vienen.












