Un adolescente de 16 años, identificado como Esteban Rafael Restrepo Martínez, perdió la vida tras ser apuñalado durante una violenta riña que se desató en una fiesta de picó en el corregimiento Yatí, jurisdicción del municipio de Magangué, en el departamento de Bolívar. Los hechos ocurrieron la noche del sábado 4 de julio de 2026, cuando el menor se encontraba en la vía pública del sector popular de esa localidad. Según información preliminar, la disputa comenzó con un cruce de palabras y golpes entre los asistentes al evento, pero escaló rápidamente cuando el agresor, no identificado y actualmente prófugo, sacó un arma blanca tipo cuchillo y atacó al joven, causándole varias heridas mortales.
Testigos presenciales relataron que la pelea terminó de forma trágica cuando el atacante apuñaló a Restrepo Martínez, quien cayó sobre el pavimento. El menor fue trasladado de urgencia al Hospital La Divina Misericordia de Magangué, pero debido a la gravedad de las heridas falleció poco después de su ingreso. El agresor huyó del lugar inmediatamente después del ataque y hasta el momento no ha sido capturado, lo que ha generado una profunda conmoción entre los habitantes del municipio.
Fiestas de picó y violencia
Las fiestas de picó, eventos al aire libre caracterizados por la música y el consumo de alcohol, suelen reunir a una gran cantidad de asistentes en espacios reducidos, lo que en ocasiones deriva en enfrentamientos. En este caso, la riña que comenzó como una discusión verbal se convirtió en una tragedia que enluta a la comunidad de Magangué. Familiares y vecinos de la víctima han exigido a la Policía una pronta captura del responsable.
«La Policía solicita información ciudadana con absoluta reserva a través de la línea 123 para dar con el paradero del agresor.»
Autoridades de Magangué
Las autoridades locales han reiterado el llamado a la ciudadanía para que cualquier dato sobre el paradero del homicida sea reportado de manera anónima. Mientras tanto, la comunidad de Yatí y de todo Magangué sigue consternada por la muerte de un joven de apenas 16 años, víctima de la intolerancia que empaña estas celebraciones populares. La investigación continúa en manos de la Policía Judicial, que espera avanzar en la identificación y captura del responsable. La línea 123 permanece habilitada para recibir cualquier información que ayude a esclarecer los hechos.












