El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, lanzó una contundente defensa del proceso de contratación del Escudo Nacional Antidrones, calificando de «irresponsables» a quienes piden su suspensión. En declaraciones recientes ante la prensa, el funcionario respondió directamente al representante a la Cámara por el Centro Democrático, José Jaime Uscátegui, quien había solicitado que la administración entrante de Abelardo de la Espriella revise a fondo el proyecto antes de comprometer recursos. Sánchez argumentó que detener la adquisición pondría en grave riesgo la vida de la fuerza pública y de los civiles ante los constantes ataques con drones que azotan al país.
Las cifras expuestas por el ministro son contundentes para justificar la urgencia del proyecto. Según Sánchez, cada 13 horas se registra un intento de ataque con drones en Colombia, lo que evidencia una amenaza creciente y sistemática. El Escudo Nacional Antidrones, anunciado por el Gobierno de Gustavo Petro en diciembre de 2025, lleva más de seis meses en proceso de adquisición. La inversión destinada para su primera fase asciende a los 800.000 millones de pesos, con recursos proyectados de 6,3 billones de pesos para etapas posteriores, todo enmarcado dentro de un total de 13 billones de pesos aprobados por el Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) para todo el sistema.
Un pulso entre la urgencia operativa y el control político
El representante Uscátegui, sin embargo, no cuestiona la necesidad del sistema, sino la forma en que se ha estructurado el proceso. En sus declaraciones, el congresista fue claro al afirmar que Colombia necesita con urgencia un sistema eficaz, pero advirtió que el nuevo Gobierno no debe «firmar a ciegas» un proceso armado por la administración saliente sin verificar que cumple con los más altos estándares de transparencia, competencia y conveniencia para el país. La petición del congresista se centra en que la contratación sea revisada antes de comprometer los millonarios recursos.
La respuesta del ministro Sánchez no se hizo esperar y fue enérgica. Con una serie de preguntas retóricas, el funcionario cuestionó la lógica de frenar la compra de equipamiento vital para las tropas. «¿Quieren que no le demos blindados a nuestros soldados para que se muevan? ¿Quieren que no le demos blindados a nuestros policías? ¿Quieren entonces que vayan en camiones y los maten? ¿Quieren que no tengan helicópteros que vamos a adquirir para que se muevan rápidamente y protejan a colombianos?», lanzó Sánchez, dejando claro que, a su juicio, cualquier demora es una apuesta directa contra la seguridad de los colombianos.
«Aquella persona que diga que se suspenda todo este proceso de compra del escudo antidrones es un irresponsable. ¿Quiere poner en riesgo la vida de nuestros militares y policías? Cada 13 horas tenemos un intento de ataques con drones. ¿Quieren que asesinen a colombianos?»
Pedro Arnulfo Sánchez, ministro de Defensa
El ministro concluyó su intervención subrayando que poner en duda el proceso es una irresponsabilidad que no solo pone en peligro la vida de los militares y policías, sino que también compromete el cumplimiento de la misión constitucional de la Fuerza Pública. Mientras tanto, el proyecto, que ha contado con la aprobación del Conpes, sigue su curso en medio de un intenso debate que juxtapone la urgencia operativa frente a los reclamos de transparencia y control político en una de las contrataciones más cuantiosas del sector defensa en los últimos años.












