México detecta colombianos que estuvieron en Ucrania en medio de diálogo entre cancilleres

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En una conversación telefónica que marca un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales, los cancilleres de Colombia y Ucrania, Omar Bula y Andrii Sybiha respectivamente, dialogaron sobre el fortalecimiento de la cooperación en materia de defensa y comercio, así como sobre la delicada situación de los ciudadanos colombianos que se han visto involucrados en el conflicto armado entre Rusia y Ucrania. La comunicación, que tuvo lugar entre Bogotá y Kiev, se produce en medio de crecientes denuncias sobre el reclutamiento de mercenarios colombianos por parte de Rusia y, de manera simultánea, el reporte de autoridades mexicanas sobre la detección de excombatientes colombianos que ingresaron a México después de haber estado en el frente ucraniano.

Durante el diálogo, la Cancillería colombiana expresó su «rechazo al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado», reafirmando la posición histórica del país frente a la invasión rusa iniciada en 2022. Asimismo, Colombia agradeció a Ucrania su disposición para «abordar conjuntamente la situación de los ciudadanos colombianos vinculados al conflicto», un gesto que busca consolidar una agenda bilateral que incluya tanto la cooperación en seguridad como el intercambio comercial. La conversación se da en un contexto donde, apenas en junio de 2026, el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia había afirmado sin presentar pruebas independientes que Ucrania ampliaba vínculos con carteles mexicanos, una acusación que ahora cobra nuevos matices tras las declaraciones del secretario de Seguridad de México.

Reclutamiento de colombianos: testimonios y cifras que escalan

Mientras los cancilleres abordaban el tema, los testimonios de colombianos que fueron engañados para combatir en el conflicto ruso-ucraniano continúan saliendo a la luz. Uno de los casos más desgarradores es el de Jamilton León, quien, según su hermana Sonia León, imploró ayuda diciendo: «Ayúdeme porque los rusos me van a matar». Jamilton es parte de un grupo de ciudadanos que fueron atraídos por promesas de bonos de reclutamiento de hasta 35.000 dólares y salarios mensuales de 3.500 dólares, ofrecidos por redes de captación que operaban incluso en Bogotá. El testigo Jairo Orozco, quien asegura haber estado en un apartamento en el barrio Fontibón de la capital colombiana, afirmó que allí eran ocultadas «aproximadamente como unas 60 personas» antes de ser enviadas al frente sin experiencia. Los reclutas, según los relatos, eran trasladados en pocos días a zonas de combate donde enfrentaban drones, minas y una escasa probabilidad de sobrevivir, en lo que Ilya Nuzov, representante de la Federación Internacional de Derechos Humanos, calificó como «un reclutamiento depredador». Otro testimonio impactante es el de Kevin Caicedo, de 24 años, quien contó que él y sus compañeros escribieron «Colombia» en sus documentos de identidad antes de entregarse con sus fusiles a las fuerzas ucranianas, buscando alguna forma de identificación en caso de caer en combate o ser capturados. Además, se conoció el reencuentro de los hermanos Leonel y Diego Julio, quienes se vieron las caras en un centro de detención en Ucrania, una historia que refleja el drama familiar detrás de este fenómeno.

«Un reclutamiento depredador»

Ilya Nuzov, Federación Internacional de Derechos Humanos

México investiga el ingreso de colombianos con pasado en Ucrania

En paralelo a las gestiones diplomáticas, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, reveló el jueves 8 de octubre de 2026 ante la Cámara de Diputados que su país ha detectado el ingreso de personas que venían de Colombia y que «habían tenido un antecedente en Ucrania». García Harfuch precisó que, si bien se ha colaborado con las autoridades colombianas para investigar estos casos, hasta el momento «no tenemos ningún exmilitar mexicano como tal que lo tengamos relacionado con el entrenamiento, como salió en la nota periodística, en drones o en algún armamento», desmintiendo versiones previas sobre una supuesta conexión directa con carteles mexicanos para el uso de drones. La presidenta Claudia Sheinbaum ha instruido continuar con las indagaciones, ante la posibilidad de que estos colombianos, que ya participaron en el conflicto ucraniano, puedan tener vínculos con grupos delictivos locales.

El contexto general del conflicto revela que Rusia necesita reemplazar entre 30.000 y 40.000 efectivos muertos o heridos, según informes de inteligencia, lo que explicaría la búsqueda de combatientes extranjeros. Las redes de captación en Colombia han operado bajo nombres como Jaguar Consultoría y luego Compañía Los Osos, presuntamente registradas en Bogotá, aunque la Embajada de Rusia en Colombia ha negado cualquier relación oficial. La situación de los colombianos en el exterior, desde el frente de batalla hasta su posible instrumentalización por parte de grupos criminales en México, se ha convertido en un tema central de la agenda diplomática y de seguridad, en un caso que sigue sumando capítulos y que mantiene en alerta a las autoridades de tres países.

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