Una pelea entre asistentes al Festival del Sancocho, en el corregimiento de Martillo, jurisdicción de Ponedera (Atlántico), quedó registrada en video y se difundió en redes sociales durante la noche del domingo 1 de noviembre de 2026. Las imágenes, divulgadas por la cuenta Primero Barranquilla (@primeronoticiaa), muestran a un grupo de hombres que se enfrentó a golpes cerca de la zona del público mientras se desarrollaba la programación musical del evento, en un espacio abierto adecuado con carpas y filas de sillas plásticas. En medio de la trifulca, algunos de los involucrados lanzaron sillas contra sus contrincantes, mientras otras personas intentaban separarlos y decenas de asistentes observaban la escena sin poder intervenir de manera efectiva.
Hasta el momento no se conoce la identidad de los participantes ni las causas que originaron el altercado. Tampoco hay pronunciamiento de las autoridades locales ni de los organizadores del festival, y no se reportan capturas relacionadas con los hechos. La cuenta que difundió el material indicó que varias personas resultaron heridas, aunque esa información no ha sido confirmada por ninguna fuente oficial y las lesiones no han sido cuantificadas. El video, además, no permite identificar con precisión el momento en que comenzó la pelea ni establecer cuánto duró, pues la grabación recoge apenas algunos segundos del enfrentamiento cuando ya varios hombres se golpeaban entre las sillas derribadas.
Rechazo en redes sociales y dudas sobre el ambiente familiar
La secuencia generó una ola de comentarios de rechazo en plataformas digitales, donde los usuarios cuestionaron la falta de cultura ciudadana de quienes protagonizaron los hechos. Las reacciones oscilaron entre la crítica y el sarcasmo. «Mucha corronchería», escribió un usuario al referirse al comportamiento de los involucrados, mientras otro acompañó el video con la frase «Dense bien duro» en alusión a los golpes intercambiados. También circuló la pregunta «¿El ambiente social y familiar?», atribuida a Benítez, que ponía en entredicho el carácter supuestamente familiar de una celebración que reúne a miles de personas en torno al sancocho y la música vallenata. La publicación original de Primero Barranquilla resumió lo ocurrido con una expresión contundente: «Tremenda trifulca».
«Tremenda trifulca»
Publicación de la cuenta Primero Barranquilla (@primeronoticiaa)
El episodio reabre el debate sobre la seguridad en los eventos masivos del departamento y la necesidad de reforzar los controles para evitar confrontaciones en espacios destinados al entretenimiento. Aunque el Festival del Sancocho de Martillo es una de las celebraciones más arraigadas de la subregión, la presencia de riñas en medio de conciertos evidencia las dificultades de los organizadores para garantizar la convivencia cuando se concentran grandes cantidades de público en espacios abiertos y sin barreras físicas entre escenario y asistentes.
El caso no es aislado en el Atlántico. Durante el mismo puente festivo, en el corregimiento de Aguada de Pablo, jurisdicción de Sabanalarga, una cadena de peleas dejó dos adultos mayores de 100 y 98 años afectados y dos viviendas con daños materiales. Según las denuncias de la comunidad, los enfrentamientos se registraron entre sábado, domingo y lunes, con uso de palos, botellas y machetes, y los residentes atribuyeron los hechos al consumo de alcohol y a conflictos previos entre familias del sector. La comunidad pidió refuerzos a la Policía Nacional ante la imposibilidad de contener la violencia por sus propios medios, mientras las autoridades departamentales no se han referido públicamente a ninguno de los dos episodios que, en menos de una semana, dejaron en evidencia las fracturas de la convivencia en plena temporada de festividades.










