La periodista y presentadora Ana María Vélez rompió el silencio la noche del martes 26 de mayo de 2026 al relatar, en una extensa entrevista de poco más de cuarenta minutos, los episodios de acoso laboral y presunto acoso sexual que sufrió durante su paso por Red+ Noticias, el informativo del canal Claro Colombia. En la conversación con el escritor Carlos Alberto Sánchez, difundida a través de Instagram, Vélez señaló al director y presentador Giovanni Celis como el principal responsable de un ambiente de trabajo tóxico marcado por gritos, insultos, comentarios inapropiados, humillaciones públicas y mensajes fuera del horario laboral.
El testimonio de Vélez se suma a una ola de denuncias que la revista Raya destapó en un informe previo, en el que varias personas señalaron a Celis por conductas similares. A raíz de esa publicación, el presentador fue apartado temporalmente de su cargo, el Ministerio del Trabajo abrió una investigación y la propia Claro Colombia, propietaria del canal, anunció una pesquisa interna para esclarecer los hechos y garantizar un ambiente laboral seguro y respetuoso. Ese mismo día, la periodista Ángela Serrano también compartió su experiencia a través de su cuenta de X, sumando otra voz a las acusaciones.
“Normalizamos los gritos y los insultos”
Durante la entrevista, Vélez describió un entorno en el que las agresiones verbales y los comentarios sexistas eran moneda corriente en los consejos de redacción. “Durante mucho tiempo lo normalizamos todo: los gritos, los insultos, los comentarios fuera de lugar. Era parte del aire que se respiraba”, afirmó la periodista, quien aseguró que nadie confrontaba al director por miedo a represalias. “Un día podía recibir un halago, y al siguiente una humillación pública. Eso te desestabiliza, te hace dudar de tu valor profesional y te paraliza”, agregó.
“Me gritó que no servía, que si no me gustaba me fuera. En varias ocasiones cuestionó mi formación, mi capacidad y hasta mi acento”.
Ana María Vélez, periodista y presentadora
La periodista también reveló que los límites entre lo laboral y lo personal nunca estuvieron claros. “Recibíamos mensajes a las diez, once de la noche, con pretextos de trabajo, pero luego venían los comentarios sobre la ropa, el maquillaje o los supuestos ‘favores’ que uno debía agradecer”, relató. Según Vélez, las mujeres eran excluidas de coberturas importantes o relegadas a tareas menores, mientras que el círculo cercano a Celis gozaba de privilegios dentro del noticiero.
Miedo y cultura de silencio
Vélez explicó que soportó la situación durante meses por temor a perder su contrato y a que se le cerraran las puertas en otros medios. “Había un miedo real a perder el contrato, a que te dejaran sin trabajo de un día para otro, porque todo dependía de la voluntad de una sola persona”, señaló. La periodista hizo énfasis en la “cultura de silencio” que imperaba en el canal: “Si alguien se quejaba, era acusado de conflictivo o de no saber ‘aguantar presión’. Muchas veces los testigos callan por miedo o por complicidad, y eso hace que la víctima se sienta sola y sin salida”.
“Llegué a pensar que el problema era mío, que no era lo suficientemente fuerte. Me costó mucho tiempo entender que lo que viví no era normal ni aceptable”.
Ana María Vélez, periodista y presentadora
Al cierre de su testimonio, Vélez subrayó que su denuncia no busca venganza sino dignidad. “No buscamos venganza, sino dignidad. Que se reconozca el daño y que ningún periodista, mujer u hombre, tenga que pasar por lo mismo”, concluyó, en un llamado que se inscribe dentro de un movimiento más amplio de trabajadores de medios que han alzado la voz contra el acoso laboral y sexual en las salas de redacción colombianas.












