El presidente Gustavo Petro ha desatado una nueva polémica en el ámbito político nacional al afirmar que sus opositores buscan extraditarlo para silenciarlo, en respuesta a una columna de opinión publicada en el diario La República. La reacción del mandatario se produjo a través de una extensa publicación en su cuenta de X, donde interpretó el artículo de la columnista Maritza Aristizábal como una amenaza directa a su libertad y a su legado histórico. El hecho ocurre en un contexto de transición de poder, a menos de un año del cambio de Gobierno previsto para el 7 de agosto de 2026.
La columna de Maritza Aristizábal, editora y productora, proponía «ignorar» al presidente una vez concluya su mandato, argumentando que durante cuatro años fue escuchado y validado como jefe de Estado. En su texto, la periodista señaló: «Es hora de ‘silenciar’ a Petro. No censurarlo: ignorarlo. Bajarle el volumen a teorías, conspiraciones y paranoias». Lejos de tomar la propuesta como un simple ejercicio de opinión, Petro la consideró un intento de censura y una señal de que sus adversarios políticos, a los que calificó como «herederos de los vampiros», planean utilizar el aparato judicial en su contra una vez abandone el poder.
Denuncias de persecución y censura
En su publicación, el presidente recordó su pasado como senador y las denuncias que realizó sobre irregularidades como la corrupción en Banpacífico, el caso de la urbanización Guaymaral y los vínculos narcoparamilitares. Petro afirmó que esa lucha le costó ser víctima de interceptaciones ilegales por parte del extinto DAS, que incluyeron el seguimiento a sus hijos menores de edad, y que incluso llegaron a buscarlo para asesinarlo. «Siempre me han querido callar y censurar porque temen mi palabra sea escrita sea hablada», afirmó el mandatario, quien añadió que «ahora sus herederos quieren que me extraditen para callarme. Cómo los vampiros no aguantan la luz de la verdad».
«Es hora de ‘silenciar’ a Petro. No censurarlo: ignorarlo. Bajarle el volumen a teorías, conspiraciones y paranoias. Durante 4 años fue escuchado y validado como presidente»
Maritza Aristizábal, columnista de La República
Petro también advirtió que la próxima administración, que encabezará el presidente electo Abelardo de la Espriella, buscaría adelantar una investigación en su contra para extraditarlo y silenciarlo. En su alegato, el jefe de Estado vinculó estas presiones con los intereses de grupos económicos y políticos que, según él, han regresado al poder «usando lo peor de la sociedad colombiana» para no elevar salarios ni pagar pensiones, mientras hacen negocios sobre el pueblo y con el dinero público. «Entonces quieren desaparecerme de la historia», sentenció.
Durante su intervención, Petro defendió su gestión y afirmó que su gobierno logró sacar de la pobreza y la pobreza extrema a 7 millones de personas, además de reducir el hambre, mejorar la calidad de vida, abrir universidades gratuitas e impulsar el turismo. Asimismo, reiteró que sus denuncias en el Congreso llevaron a la privación de la libertad del 35 por ciento de los senadores que, según él, estaban vinculados con estructuras narcoparamilitares. La respuesta del presidente ha generado un intenso debate sobre los límites de la crítica política y la libertad de expresión, en un escenario donde la columna de Aristizábal no proponía censura, sino una decisión mediática de dejar de amplificar sus declaraciones tras el fin de su periodo.












