El presidente de Colombia, Gustavo Petro, negó públicamente cualquier relación sentimental con Juliana Guerrero, Angie Rodríguez u otras personas mencionadas en una reciente polémica, en un pronunciamiento realizado a través de su cuenta en la red social X. Esta declaración surge en medio de denuncias que han sacudido al Gobierno, donde la senadora María Fernanda Cabal respondió con dureza, enfatizando que a los colombianos les interesa más la corrupción que la vida personal del mandatario. Los intercambios se desarrollaron en los perfiles de X de ambos personajes, @petrogustavo y @MariaFdaCabal, avivando el debate sobre supuestas redes de influencia en el Ejecutivo.
El origen de la controversia radica en las acusaciones formuladas por Angie Rodríguez, quien denunció ante la Procuraduría la existencia de un grupo de más de 20 personas que presuntamente conforman una red de poder dentro del Gobierno, involucrando influencia en contratos y entidades públicas. Rodríguez apuntó directamente a figuras como Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), y José Raúl Moreno, jefe de Despacho, por presuntas irregularidades en la adjudicación de recursos. En su testimonio, Rodríguez calificó estas acciones como «un concierto para delinquir», lo que ha llevado a la Fiscalía a citar a Juliana Guerrero por posibles delitos de falsificación de títulos académicos y a la propia Rodríguez para ampliar su declaración, mientras la Procuraduría evalúa posibles sanciones disciplinarias.
Acusaciones de control en el Gobierno y la Policía
Las denuncias se extienden a presunto control de espacios clave en la Casa de Nariño y movimientos estratégicos en la Policía Nacional, incluyendo la salida del general Carlos Triana, supuestamente influida por versiones relacionadas con el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez. Además, el escándalo revive conflictos previos con figuras como Armando Benedetti y la consejera presidencial Laura Sarabia, tejiendo una red de tensiones internas que cuestionan la transparencia en la gestión gubernamental.
«He decidido libremente contarle a la sociedad colombiana que ninguna de las personas mencionadas […] ha tenido o tiene alguna relación sentimental conmigo.»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
«Petro, a este país le importa un carajo su vida de relajo personal. Lo que nos importa es la corrupción y la manera cómo se están robando al país.»
María Fernanda Cabal, senadora
«Este es un concierto para delinquir.»
Angie Rodríguez
Esta polémica pone en el centro del debate público no solo las supuestas relaciones personales del presidente, sino fundamentalmente las alegaciones de corrupción que podrían comprometer la integridad de instituciones clave, con las autoridades investigando activamente para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.












