El presidente Gustavo Petro propuso que el Estado colombiano asuma el pago de 11 billones de pesos de la deuda de la Nueva EPS, la aseguradora más grande del sistema de salud del país, y responsabilizó directamente a la administración de la junta directiva encabezada por el exvicepresidente Germán Vargas Lleras por lo que calificó como un “desfalco” que llevó a la crisis financiera de la entidad. A través de su cuenta en la red social X, el mandatario anunció que solicitó al ministro de Hacienda reconocer esa obligación estatal y convertirla en deuda pública nacional, pagadera en vigencias futuras durante un lustro.
Según las declaraciones del jefe de Estado, la deuda total de la Nueva EPS asciende a 22 billones de pesos, de los cuales, en su análisis, la mitad corresponde a compromisos de la nación y la otra mitad a privados. “La mitad corresponde a la nación, es decir 11 billones que la nación debe pagar, la otra mitad es de privados”, afirmó Petro, quien agregó que “las deudas del Estado las paga el Estado y las deudas privadas las pagan los privados”. El presidente fue contundente al señalar que “11 billones nos costó a los colombianos los hechos de corrupción dentro de la Nueva EPS” y lanzó una crítica directa: “Salen muy caros los señores y sus maneras neoliberales de gobernar”.
La crítica situación financiera de la aseguradora
La Nueva EPS presentó sus estados financieros de 2023 y 2024 tras cinco intervenciones de la entidad, revelando un panorama crítico. Las pérdidas reportadas en 2024 alcanzaron los 4,8 billones de pesos, mientras que a diciembre del mismo año la aseguradora registró activos por 10,6 billones de pesos frente a pasivos por 22,5 billones de pesos, lo que arroja un patrimonio negativo de 11,9 billones de pesos. El principal problema financiero identificado por la administración actual, bajo la dirección del agente especial interventor Jorge Iván Ospina Gómez, es que el costo médico superó ampliamente los recursos recibidos, y no los gastos administrativos. Además, se evidenció un rezago histórico de casi 10 millones de facturas desde el año 2008, mientras que las obligaciones por servicios de salud prestados ascienden a 21,9 billones de pesos, aunque la aseguradora informó que parte de esa cifra podría reducirse tras conciliaciones y descuentos.
«Si pagamos en vigencias futuras durante un lustro esa deuda a la Nueva EPS y no viene una nueva administración corrupta, será un gran aporte para el mejoramiento de la salud de los colombianos en todo el país»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
El mandatario sostuvo que los recursos estatales deben destinarse prioritariamente al pago de deudas con hospitales públicos, centros de salud, proveedores de medicamentos y la fuerza laboral del sector. En medio de sus declaraciones, Petro también denunció haber recibido amenazas de extradición provenientes de “uno de los responsables del desfalco”. El proceso de reorganización contable que adelanta la intervención busca establecer un cronograma para presentar estados financieros actualizados y depurar las cuentas con la red prestadora, en medio de lo que el presidente calificó como un saqueo total de 30 billones de pesos en el sector salud colombiano.












