Un grupo de residentes del conjunto residencial Sierras del Moral, en el norte de Bogotá, expresó su desacuerdo con la posible llegada del expresidente Gustavo Petro como vecino del sector. En una carta dirigida a propietarios e intermediarios, los firmantes citaron la inclusión del exmandatario en la Lista Clinton, el listado de Nacionales Especialmente Designados que administra la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, como una “señal de alerta relevante” que, a su juicio, exige una evaluación jurídica previa antes de cualquier compromiso contractual. El conjunto, conocido por haber sido la residencia del expresidente Iván Duque, se ha convertido así en el centro de una nueva polémica política.
En el documento, los residentes reconocen que la inclusión en la Lista Clinton no constituye una condena penal ni una prohibición para arrendar, pero insisten en la necesidad de contar con asesoría especializada para dimensionar las restricciones aplicables y los posibles efectos para las partes y la copropiedad. La postura de los vecinos generó una rápida respuesta desde el petrismo, con críticas directas de Gustavo Bolívar, exdirector del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social (DPS), y de la senadora Patricia Caicedo Omar, quienes calificaron la carta como un acto de clasismo ideológico y una restricción ilegítima a la libertad de movilidad.
“Para los firmantes, esta circunstancia constituye una señal de alerta relevante. Por ello, manifestamos nuestro desacuerdo con que una eventual operación se concrete sin una evaluación jurídica previa y documentada de las restricciones aplicables y de sus posibles efectos para las partes y la copropiedad.”
Residentes del conjunto Sierras del Moral
“¿El destierro?”: la dura crítica de Gustavo Bolívar
Gustavo Bolívar, uno de los principales defensores del expresidente en la opinión pública, utilizó su cuenta en la red social X para cuestionar la actitud de los residentes del conjunto Sierras del Moral. En su primer mensaje, escribió:
“El conjunto donde vivió Duque protesta por posible llegada de Gustavo Petro. Desde que entregó la presidencia, en el tiempo debido, como demócrata que es, a Gustavo Petro no lo dejan en paz. Ahora le niegan el derecho a vivir. ¿Entonces la pretensión cuál es? ¿El destierro?”
Gustavo Bolívar, exdirector del DPS
En otro mensaje, el exfuncionario fue más allá al cuestionar la coherencia de quienes se oponen a la llegada del exmandatario:
“¿Con qué derecho se toman la atribución de decidir dónde tiene que vivir un ciudadano? O sea que en el gobierno que tildaron de comunista se respetó la propiedad privada, se respetó la movilidad, se permitió el enriquecimiento de los empresarios, no se expropió a nadie mientras que ahora la clase “libertaria” restringe las libertades. ¿Cómo es eso?”
Gustavo Bolívar, exdirector del DPS
La senadora Caicedo y la “patria de los arribistas”
La senadora Patricia Caicedo Omar también se pronunció con dureza a través de la misma red social, donde publicó:
“Al parecer en Colombia existe también la patria de los arribistas, donde hay gente que se reúne para impedir la libertad de otras personas de vivir donde se le dé la gana. Seguramente después irán a misa y hablarán en sus círculos del amor al prójimo y las libertades individuales.”
Patricia Caicedo Omar, senadora
En tono irónico, Caicedo llegó a sugerir que Petro se mude a Santa Marta, ciudad a la que se refirió como un lugar de “energía y paz” en el mar, en contraste con lo que considera un ambiente hostil en el norte de Bogotá.
“Nada le impide vivir en donde él quiera”: la respuesta del expresidente
El expresidente Gustavo Petro no se quedó en silencio y también acudió a la red social X para defender su derecho a elegir su lugar de residencia. En su mensaje, el exmandatario afirmó:
“Resulta que el expresidente de Colombia tiene derecho a vivir, es su derecho fundamental y nada le impide vivir en donde él quiera.”
Gustavo Petro, expresidente de Colombia
La situación, más allá de una disputa entre vecinos, ha reavivado el debate sobre el clasismo ideológico en Colombia y los límites de la libertad de residencia. Mientras algunos sectores defienden el derecho de cualquier ciudadano a vivir donde prefiera, la carta de los residentes de Sierras del Moral deja en evidencia las profundas divisiones que persisten en la sociedad colombiana, incluso cuando se trata de decidir quién puede ser vecino de quién. La inclusión del expresidente en la Lista Clinton, aunque no implica una restricción legal directa para arrendar, se ha convertido en el argumento central de una controversia que parece estar lejos de resolverse.










