En un episodio que quedó grabado en la historia del deporte colombiano, el presidente Alberto Lleras Camargo protagonizó una de las anécdotas más memorables al momento de despedir a la selección Colombia de fútbol antes de su primera participación en un Mundial, Chile 1962. Durante la ceremonia de entrega de la bandera en la sala presidencial, el mandatario, que gobernaba bajo el Frente Nacional, se dirigió al equipo dirigido por el argentino Adolfo Pedernera con unas palabras que causaron desconcierto: “Muchachos, que les vaya bien y que anoten muchas canastas”. La confusión entre el fútbol y el baloncesto no opacó el momento histórico que vivía el país, que por primera vez veía a su selección clasificar a una Copa del Mundo tras superar a Perú en la eliminatoria con un global de 2-1.
El contexto político y social de Colombia en ese entonces era complejo. Lleras Camargo llegó al poder tras los pactos de Benidorm y Sitges, que dieron vida al Frente Nacional como mecanismo para poner fin a la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla. Su administración enfrentaba cuatro frentes simultáneos: la violencia bipartidista, el problema agrario, la crisis económica y la restitución del papel institucional del Ejército. En medio de esa turbulencia, surgió la República de Marquetalia, anunciada por Manuel Marulanda Vélez, germen de las Farc. En política exterior, el presidente alineó a Colombia con Estados Unidos en la Guerra Fría, impulsó la Alianza para el Progreso y rompió relaciones con Cuba.
El camino a Chile 1962
La clasificación al Mundial fue una hazaña que comenzó en Bogotá, donde Colombia venció 1-0 a Perú con gol de Eusebio “La Locomotora” Escobar al minuto 27. En Lima, Héctor “El Zipa” González anotó al minuto 68 para sellar el 1-0 que confirmó el boleto a Chile. Era la primera vez que el país lograba clasificar, luego de un intento fallido rumbo a Suecia 1958, donde apenas sumó un punto en cuatro partidos. La selección, con figuras como Efraín “El Caimán” Sánchez, Antonio Rada, Marino Klinger, Delio “Maravilla” Gamboa, Marcos Coll y Francisco “Cobo” Zuluaga, quedó encuadrada en el Grupo 1, considerado el más difícil del torneo.
Allí compartió con Uruguay, bicampeón del mundo; la Unión Soviética, campeona de la Eurocopa 1960 y con el legendario Lev Yashin en el arco; y Yugoslavia, subcampeona de la misma Eurocopa. La subsede del grupo fue Arica, ciudad elegida por los organizadores que esperaban la clasificación de Perú, país fronterizo, pero que finalmente no logró el cupo. A pesar del panorama adverso, Colombia debutó el 30 de mayo de 1962 con una derrota 2-1 ante Uruguay, con gol de Zuluaga de penal al minuto 19.
El partido que marcó la historia
El 4 de junio de 1962, Colombia escribió una de las páginas más gloriosas de su historia futbolística al empatar 4-4 con la Unión Soviética. El equipo remontó un 1-4 en contra y Marcos Coll anotó el único gol olímpico en la historia de los Mundiales, al minuto 68, un tanto que fue celebrado no solo como una hazaña deportiva, sino como un triunfo simbólico sobre el comunismo en plena Guerra Fría. Luego vino una derrota 0-5 ante Yugoslavia, que dejó a Colombia en el último lugar del grupo con un punto. Sin embargo, la actuación frente a los soviéticos sigue siendo recordada como un hito.
Lleras Camargo terminó su mandato en 1962, el mismo año de la primera participación mundialista de Colombia. La anécdota de las “canastas” se convirtió en parte del folclor nacional, una muestra de que incluso en medio de las tensiones políticas y sociales, el país encontraba motivos para sonreír y soñar con el balompié.
“Muchachos, que les vaya bien y que anoten muchas canastas”
Alberto Lleras Camargo, presidente de Colombia











