La Federación Nacional de Cafeteros (FNC) lanzó una alerta urgente ante la revaluación del peso colombiano frente al dólar, que está generando una pérdida de ingresos superior a los 400.000 pesos por cada carga de café de 125 kilogramos, afectando directamente a 540.000 familias productoras en todo el país. Según explicó el gerente general de la FNC, Germán Bahamón Jaramillo, la tasa de cambio cayó aproximadamente 549 pesos por dólar entre junio de 2025 y junio de 2026, lo que representa un impacto cercano al 17% del ingreso de los caficultores. La advertencia se conoce con datos al 3 de junio de 2026, cuando el precio de la carga de café pergamino seco, clasificación FR 94, se ubicó en 2.030.000 pesos.
Las cifras del sector reflejan una contracción significativa en la producción y las exportaciones durante el periodo comprendido entre mayo de 2025 y abril de 2026. La producción nacional alcanzó 12,4 millones de sacos, lo que supone una caída del 17% frente a los 14,9 millones del ciclo anterior. En el año cafetero más reciente, la producción fue de apenas 6,9 millones de sacos, un 26% menos que los 9,3 millones registrados en el periodo previo. Las exportaciones del último año cafetero también retrocedieron un 8% interanual, totalizando 10,4 millones de sacos.
Las causas de la caída del dólar
Tiago Lacerda, economista de AXI, señaló que la reciente disminución del dólar no obedece a un deterioro de los fundamentos económicos del país, sino que «se debe a un reflejo de la prima de riesgo que los mercados están asignando a la incertidumbre electoral de cara a la primera vuelta de las elecciones». A esto se suman otros factores que incidieron en el comportamiento de la divisa en el último mes: la intervención del Banco de la República, las señales de recesión en Estados Unidos, la caída de los precios del petróleo y la baja en la cotización internacional del café en la Bolsa de Nueva York.
«La revaluación del peso colombiano continúa generando una enorme preocupación para el sector cafetero colombiano»
Germán Bahamón Jaramillo, gerente general de la FNC
Bahamón explicó que la combinación de una menor cotización internacional y una tasa de cambio desfavorable reduce drásticamente el precio en pesos que reciben los caficultores por sus exportaciones. «En un año, la tasa de cambio ha caído cerca de 549 pesos por dólar, provocando que la familia cafetera deje de percibir más de 400.000 pesos por su carga de café», afirmó el directivo, quien calificó la situación como «un impacto monumental que afecta peligrosamente la rentabilidad de su cosecha». Aunque los cafés especiales pueden obtener una prima adicional en el mercado, la mayoría del ingreso de los productores depende de la relación entre el dólar y el peso.
Ante esta coyuntura, la Federación Nacional de Cafeteros propuso la creación de mesas técnicas con el Gobierno Nacional y las administraciones locales, así como la búsqueda de estrategias para reducir costos y mejorar la productividad. El café sigue siendo la principal actividad agrícola de exportación de Colombia y el país se mantiene como el tercer mayor productor del mundo, después de Brasil y Vietnam. La FNC advierte que el daño no es solo financiero, sino que pone en riesgo la estabilidad social y el arraigo de las comunidades cafeteras, que dependen casi exclusivamente de este cultivo para su sustento.











