La Superintendencia Financiera de Colombia certificó que la tasa de usura para créditos de consumo y ordinarios se reducirá a 29,24% efectivo anual durante septiembre de 2026, marcando la primera disminución del indicador en lo corrido del año. La nueva certificación, contenida en la Resolución 1260 de 2026, representa una reducción de 0,42 puntos porcentuales frente al 29,66% vigente en agosto, y se calculó con base en la información semanal reportada por los establecimientos de crédito entre las semanas con corte del 31 de julio al 21 de agosto, conforme a lo establecido en el Decreto 2555 de 2010, el Código de Comercio y el Código Penal.
La tasa de usura fija el máximo de intereses remuneratorios o moratorios que pueden cobrar las entidades financieras, y superar ese límite constituye delito penal, según la advertencia del Banco de la República. El nuevo techo llega después de una tendencia alcista del indicador durante 2026, donde julio fue el único mes en que la tasa se mantuvo estable. Como parte de la certificación, el interés bancario corriente para esta modalidad quedó en 19,49% efectivo anual, 28 puntos básicos menos que el 19,77% registrado en agosto. El ajuste obligará a algunas entidades a modificar las condiciones de sus nuevos créditos para situarse por debajo del tope, mientras que otras quedaron más cerca del límite disponible.
Debate sobre el acceso al crédito formal
El anuncio se produjo en el marco de la 60 Convención Bancaria, donde los principales actores del sector discutieron el impacto de la tasa de usura en la inclusión financiera. Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, planteó que el indicador actual no distingue entre tipos de cartera y afecta la capacidad de otorgar crédito a sectores específicos. «No tiene ningún tipo de sentido por administración del riesgo que pongamos en la misma bolsa la cartera empresarial con la cartera de consumo», señaló Malagón, quien también propuso separar las tasas según el tipo de cartera, crear una comisión de rebancarización y revisar la fórmula de cálculo de la tasa de usura.
Malagón destacó el potencial de la reducción para incorporar al sistema financiero a personas que actualmente recurren al crédito informal. «Dicen que uno puede arrancarle uno punto cinco millones de personas al gota a gota solamente sincerando las tasas de usura», afirmó, y agregó: «Por eso hoy planteamos una meta ambiciosa y es rebancarizar a cinco millones de colombianos». El dirigente recordó que actualmente existen 17,8 millones de tarjetas de crédito en el mercado colombiano, de las cuales 15,7 millones están activas o vigentes, y que «la inclusión financiera no es solamente abrirle la puerta a quien nunca ha entrado. También es volver a abrirla para quien cayó y está listo para levantarse».
«Está funcionando como un techo que deja a miles de personas por fuera del sistema financiero»
Rodrigo Sabugal, gerente general de Banco Falabella
Rodrigo Sabugal, gerente general de Banco Falabella, vinculó la tasa de usura con el crecimiento económico del país al señalar que el indicador actual actúa como una barrera que excluye a miles de personas del crédito formal. Por su parte, Carlos Iván Villegas, presidente de Tuya, pidió más información para evaluar a los usuarios y una revisión regulatoria que permita ajustar la oferta crediticia. «Para incluir a más personas en el crédito formal, primero hay que conocerlas mejor», sostuvo Villegas. El nuevo techo de usura, que regirá del 1 al 30 de septiembre de 2026, también fijó tasas máximas para otras modalidades de crédito certificadas en la misma resolución, afectando especialmente a aquellas entidades que hoy cobran por encima del tope y redefiniendo el margen disponible para los nuevos créditos en todo el sistema financiero colombiano.










